Podemos acusa a la monarquía de ser "heredera" del franquismo" y a la "cúpula judicial" de seguir su "legado"

Ione Belarra e Irene Montero critican la continuidad de la estructura dictatorial tras medio siglo del fallecimiento de Franco, reclaman la instauración de la república y acusan a sectores económicos, mediáticos y judiciales de perpetuar la impunidad franquista

Guardar

Irene Montero, eurodiputada y exministra de Igualdad, manifestó que la socialdemocracia española resultó favorecida por el sistema político surgido de la Transición, al que calificó como heredero del franquismo. En declaraciones al canal Canal Red, Montero consideró que este sector político ha sido cómplice de la ausencia de justicia sobre los delitos cometidos durante la dictadura, según detalló el medio. A su juicio, el error más grave cometido por la socialdemocracia residiría en su intento por eliminar a las formaciones políticas situadas a su izquierda, citando específicamente a Podemos. Montero subrayó también que el medio siglo transcurrido desde la muerte de Francisco Franco no debería reducirse a un ejercicio ritual en materia de memoria histórica, sino que debía asumirse como un recordatorio de la resistencia social contra el fascismo.

En un contexto marcado por el cincuenta aniversario del fallecimiento de Franco, la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, afirmó a través de la red social X que en España “el franquismo nunca murió porque sus crímenes nunca fueron juzgados”. Según informó el medio, Belarra insistió en que Podemos se encuentra decidido a incrementar su esfuerzo para promover la instauración de una república como forma de jefatura del Estado, frente a la monarquía existente.

De acuerdo con la información publicada por diversos medios, la dirección de Podemos sostiene que la monarquía española constituye la heredera política directa del régimen franquista. El partido atribuye la permanencia de ese legado, además de a la institución monárquica, a sectores económicos, medios de comunicación y la cúpula judicial, los cuales —según su percepción— habrían contribuido a mantener y prolongar la impunidad de los crímenes franquistas hasta la actualidad.

Podemos ha reiterado en varias ocasiones que España “aún no ha juzgado un solo crimen de la dictadura”, según las palabras de Irene Montero recogidas por el medio. Montero señaló que dicha impunidad posibilita la presencia de “fascistas en el poder económico, mediático, judicial y político”, a la vez que favorece el auge de posiciones autoritarias en diferentes esferas del Estado. Planteó que la respuesta reside en profundizar en valores como el feminismo, la democracia y la ampliación de derechos como vía para contrarrestar el crecimiento del fascismo.

El discurso de crítica a la monarquía y la continuidad de estructuras vinculadas con el franquismo, recogido por el medio, se articula entorno a la evaluación del régimen político instaurado tras la Transición, al que acusan de no haber depurado adecuadamente las responsabilidades por los crímenes cometidos entre 1939 y 1975. Tanto Belarra como Montero coinciden en que el supuesto legado del franquismo arraigó en instituciones clave y grandes fortunas, generando condiciones que, en su opinión, han imposibilitado el cierre de heridas históricas.

En relación con la gestión de la memoria histórica y la impunidad, la posición de Podemos apunta a la necesidad de que el Estado asuma su responsabilidad y lleve a cabo las investigaciones y procesos pendientes para el esclarecimiento de los hechos ocurridos durante la dictadura. Según consignó el medio, esta falta de acción judicial habría permitido que, medio siglo después del fallecimiento de Franco, la sociedad española continúe enfrentándose a las consecuencias de dicho pasado.

Podemos también ha criticado la persistencia de lo que consideran estructuras dictatoriales en sectores estratégicos del Estado, argumentando que los actores beneficiados durante el franquismo han mantenido su influencia y continúan condicionando el futuro político del país. El medio refleja que este posicionamiento se acentúa ante los aniversarios relacionados con el final formal del régimen, presentándolos como una oportunidad para reclamar cambios estructurales e impulsar el debate sobre la forma de Estado.

Por otra parte, según reportó el medio, la formación morada expone que la democracia española actual arrastra, a su entender, limitaciones impuestas por las bases legales y políticas diseñadas en la Transición, lo que dificultaría la plena reparación de las víctimas e impediría, desde su óptica, una justicia completa para los crímenes de la dictadura.

El relato de Podemos sobre los actuales retos democráticos contempla, además, una interpretación del desarrollo histórico de la democracia en España. Tal como publicó el medio, el partido interpreta que la permanencia de la monarquía, junto al papel de élites económicas y mediáticas, forma parte de la herencia del franquismo e incide en las tensiones políticas recientes entre las principales corrientes del espectro de la izquierda.

Ione Belarra reiteró en la red social X la intención de su formación de “empujar con más fuerza” hacia la instauración de una república y la superación del modelo monárquico, posicionando esta demanda como una respuesta directa al análisis crítico de la Transición y sus consecuencias en la vida pública, según destacó el medio.

El medio informa que Podemos, a través de sus principales dirigentes, continúa señalando la persistencia de la impunidad franquista y la influencia de esa tradición en las relaciones de poder actuales, con el objetivo de abrir paso a reformas profundas en el modelo de Estado y en el sistema de justicia español.