Hamás y las facciones de Gaza se oponen a la fuerza de estabilización propuesta por EEUU

Las principales agrupaciones palestinas firman un documento conjunto donde advierten que la iniciativa respaldada por Washington favorecería los intereses de Israel, rechazan el control extranjero sobre la Franja y exigen supervisión exclusiva de Naciones Unidas y autoridades legítimas locales

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Las organizaciones palestinas han advertido que el modelo de gestión internacional propuesto para la Franja de Gaza podría significar una transferencia de la administración y reconstrucción a un organismo supranacional con amplias facultades, restringiendo la capacidad de decisión palestina sobre sus propios asuntos. Este planteamiento ha generado rechazo entre los principales grupos en Gaza, quienes han elevado sus demandas priorizando la supervisión local y la intervención de Naciones Unidas en cualquier proceso internacional en el enclave.

Según informó la agencia Europa Press, Hamás y las diferentes facciones palestinas difundieron un memorando conjunto en el que establecen su oposición unánime al proyecto estadounidense de una Fuerza de Estabilización Internacional para Gaza, que el Consejo de Seguridad de la ONU planea someter a votación este lunes. En el comunicado, publicado en la página web de Hamás, los grupos describen la propuesta como “un intento de imponer una tutela internacional sobre la Franja y de transmitir una visión sesgada a favor de la ocupación”, explicando que la fuerza prevista terminaría “transformándose en una entidad al servicio de la ocupación mediante la coordinación directa con ella”.

En su declaración oficial, las agrupaciones recalcaron que “cualquier fuerza internacional, de establecerse, debe estar plenamente sujeta al mandato y la supervisión directa de Naciones Unidas, y operar exclusivamente en coordinación con las instituciones palestinas oficiales”. Detallaron además que las tareas de esta fuerza deberían limitarse a protección de la población civil, garantía del flujo de ayuda y separación de fuerzas, sin asumir funciones de seguridad ni convertirse en una administración con competencias supranacionales.

De acuerdo con Europa Press, el documento subraya que el esquema planteado por Washington podría abrir espacio a una dominación internacional sobre la toma de decisiones palestina, ya que entregar la administración y la reconstrucción de Gaza a un organismo extranjero con grandes atribuciones supondría la privación del derecho de los palestinos a manejar su futuro.

Otra preocupación recogida en el memorando se relaciona con la gestión de la ayuda humanitaria a Gaza. Las facciones manifestaron que la asistencia debe ser canalizada por las instituciones palestinas competentes, bajo la supervisión de Naciones Unidas y los organismos internacionales adecuados. Se debe salvaguardar, dijeron, la soberanía palestina y responder de manera efectiva a las necesidades reales de la población. El documento también alerta sobre el riesgo de que la ayuda humanitaria sea utilizada con fines políticos o como herramienta de presión desde entidades externas, lo que podría marginar a las instituciones locales y desalentar la labor de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA). Según recogió el medio, las organizaciones defendieron que la UNRWA conserve su papel, “como testigo internacional de la cuestión de los refugiados y sus derechos inalienables”.

Las agrupaciones palestinas reiteraron su negativa a cualquier disposición que contemple desarme en la Franja de Gaza o alteraciones al derecho de la población palestina a resistir y defenderse. “Cualquier debate sobre el tema de las armas debe seguir siendo un asunto interno nacional vinculado a un proceso político que garantice el fin de la ocupación, el establecimiento del Estado y el logro de la autodeterminación”, señala el memorando citado por Europa Press.

El documento fue difundido en la víspera de la votación en el Consejo de Seguridad de la ONU acerca de la propuesta respaldada por Washington, y tras el anuncio de la misión estadounidense en el organismo que aseguraba el consenso de sus integrantes en torno al plan. Europa Press indicó que Rusia presentó el viernes una alternativa que ajusta la iniciativa norteamericana a decisiones del Consejo de Seguridad adoptadas anteriormente. A pesar de esta propuesta rusa, Estados Unidos y sus aliados árabes y musulmanes defendieron el plan de la Casa Blanca como la alternativa más adecuada para el futuro de Gaza y para los intereses de autodeterminación palestina.

La respuesta de las facciones reflejó un esfuerzo de unidad ante la inminente toma de decisiones sobre el futuro de la administración de Gaza. La insistencia en que cualquier coordinación internacional sea supervisada directamente por Naciones Unidas y no por poderes foráneos evidencia las inquietudes ante posibles escenarios de pérdida de soberanía o instrumentalización política en la gestión del territorio y la ayuda. Según describió Europa Press, el debate internacional sigue centrado en cómo garantizar la seguridad y la reconstrucción posconflicto, en medio de demandas de respeto a la autodeterminación y los derechos de la población palestina expuestas por sus representantes locales.