El neozelandés Joseph Parker, excampeón de los pesos pesados, niega haber tomado "ninguna sustancia prohibida"

Un reciente control realizado tras el enfrentamiento ante Fabio Wardley arrojó un resultado adverso para el pugilista de Auckland, que insiste en su inocencia y expresa plena confianza en el proceso que determinará si habrá sanción

Guardar

Joseph Parker agradeció en redes sociales los mensajes de apoyo recibidos tras conocerse el resultado adverso de su control antidopaje y señaló que aguardará hasta la conclusión de la investigación para pronunciarse en mayor profundidad sobre lo ocurrido. El excampeón del mundo de los pesos pesados publicó un mensaje en Instagram donde aseguró que nunca consumió “ninguna sustancia prohibida” y señaló que el resultado de la prueba realizada antes de su pelea contra Fabio Wardley le causó sorpresa. Parker encuentra en la cooperación con el proceso su principal herramienta para reivindicar su inocencia, en un caso que ha movilizado la atención del boxeo mundial y que, según informó el medio local, podría tener consecuencias significativas para su carrera.

Según detalló el medio, la Asociación Voluntaria Antidopaje (VADA) llevó a cabo un control rutinario el día del combate entre Parker y Wardley en Londres el mes pasado. Los análisis detectaron, según publicó la fuente, restos de una sustancia catalogada como cocaína. Este hallazgo sitúa a Parker en el centro de una investigación que determinará si habrá o no sanción, y ocurre en un momento clave de su carrera, justo después de haber encadenado seis victorias consecutivas que lo posicionaron como el máximo aspirante para enfrentar al campeón Oleksandr Usyk.

Tal como reportó la fuente, Parker explicó en su cuenta oficial de Instagram: “Antes de mi reciente combate me sometí a una prueba voluntaria y ahora me han informado de que el resultado ha sido adverso. Esto ha sido una verdadera sorpresa para mí. No tomé ninguna sustancia prohibida, no uso drogas para mejorar el rendimiento y no apoyo su uso. Estoy cooperando plenamente con el proceso en curso y confío en que la investigación limpie mi nombre”.

El combate ante Wardley, celebrado el pasado 25 de octubre en Londres, era decisivo para el futuro del púgil de 33 años, ya que en él se determinaba quién sería el siguiente retador de la Organización Mundial de Boxeo para enfrentar a Usyk, el actual campeón indiscutible de los pesos pesados. Parker puso en juego su condición de aspirante obligatorio y perdió en el undécimo asalto, lo que podría representar, según consignó el medio, su última pelea en un periodo prolongado, dependiendo de los resultados de la investigación antidopaje.

La empresa promotora Queensberry emitió un escueto comunicado en el que afirmó, tras conocerse el positivo, que “mientras se sigue investigando el asunto, no se harán más comentarios por el momento”. La declaración refleja la cautela del entorno de Parker y de los organizadores mientras avanza el proceso de esclarecimiento de los hechos.

Parker, nacido en Auckland, alcanzó el título mundial de los pesos pesados en 2016, según reportó el medio. En 2018 perdió el cinturón de la WBO frente a Anthony Joshua en Cardiff por decisión unánime. Desde entonces, estableció una estrecha relación con el Reino Unido, ya que se ha presentado en ocho combates en suelo británico y se ha instalado en Dublín durante distintas etapas para entrenar bajo la dirección de Andy Lee, uno de los entrenadores más reconocidos en el ámbito del boxeo.

Durante su estancia con Lee, Parker logró revertir la derrota sufrida ante Joe Joyce en 2022 y sumó victorias que lo devolvieron a la primera línea del boxeo internacional. Esa racha se interrumpió en la reciente pelea con Wardley, lo que, sumado a este episodio, añade incertidumbre a su futuro inmediato en la disciplina.

Tras conocerse el resultado de la prueba, Parker reiteró en sus declaraciones, recogidas por el medio y a través de sus redes sociales, su “plena confianza en el proceso que determinará si habrá sanción”, y agradeció el respaldo de quienes lo han apoyado: “Gracias a todos los que han enviado mensajes de apoyo. Significa mucho para mí y para mi familia. Cuando termine la investigación, hablaré abiertamente y responderé a las preguntas”, indicó.

De acuerdo con la información publicada, la situación de Parker se perfila como uno de los episodios más destacados en el año reciente del boxeo profesional, no solo por su impacto sobre el futuro del excampeón, sino también por su efecto en las clasificaciones y los próximos combates en la categoría de los pesos pesados. La resolución de la investigación y los próximos pasos dependerán de los procedimientos de la VADA y de los organismos de regulación del boxeo internacional, cuyos resultados determinarán la eventual continuidad de Parker en la élite deportiva.