
El Consejo de Ministros de Israel ha aprobado la puesta en marcha de una moción para acelerar la posible destitución de la fiscal general del país, Gali Baharav-Miara, enemiga del primer ministro, Benjamin Netanyahu, en lo que la Fiscalía ha condenado ya como un nuevo "ataque extremo" contra la legalidad democrática del país.
Concretamente, el Gobierno ha aprobado una propuesta del ministro de Justicia, Yariv Levin, para agilizar significativamente el proceso de destitución de la fiscal general, a través de una resolución gubernamental que otorgaría a un comité ministerial de cinco miembros la capacidad de despedir a la fiscal sin necesidad de consultar al comité estatutario encargado de contratar y despedir para el puesto.
El primer ministro, Benjamín Netanyahu, no estuvo presente en el debate previo a la votación debido a un acuerdo de conflicto de intereses que le impide participar en cualquier procedimiento que pueda afectar su juicio penal en curso.
El fiscal general adjunto de Israel, Gil Limon, ha denunciado inmediatamente esta propuesta de resolución gubernamental como "una expresión extrema de una serie de acciones impulsadas recientemente, cuyo propósito es remover límites y supervisión sobre el poder gubernamental", según una declaración recogida por los medios israelíes.
La moción es un nuevo episodio del largo enfrentamiento entre Netanyahu y la fiscal, a la que acusa de librar una campaña de desestabilización contra el Gobierno para provocar su caída, mientras que Baharav-Miara esgrime que solo está cumpliendo con su labor frente a los esfuerzos de Netanyahu para romper el equilibrio de poderes en el país.
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