
Valladolid, 18 may (EFE).- Kike García, de penalti, aporta tranquilidad a un Alavés que llegó al José Zorrilla con más ambición, lo que se tradujo en un control total en la primera mitad, ante un inexistente rival, durante la primera parte.
El cuadro blanquivioleta, que dispuso de una gran ocasión, que Amallah falló de manera estrepitosa, terminó de desaparecer, ante un conjunto vasco que, al no sentirse amenazado, tampoco necesitó esforzarse demasiado.
Una primera mitad soporífera, sin juego, sin fútbol, sin nada, entre un equipo al que terminar con dignidad no le servía de motivación, y otro que, al ver su dominio, ni se molestó en mantener la intensidad.
Últimas Noticias
CaixaBank ejecuta el 74% de su actual programa de recompra de acciones

Colombia incauta cerca de una tonelada de cocaína en una operación de su Armada en el océano Pacífico

De Guindos constata ya un 'shock' de oferta por la guerra en Oriente Medio, que lastrará el crecimiento
El vicepresidente del BCE advierte que las tensiones geopolíticas en Oriente Medio ya afectan la economía europea al impulsar la incertidumbre, complicar las previsiones y desencadenar aumentos en el coste de vida, con riesgos adicionales en los mercados y la inflación

El Ejército de Israel se atribuye el ataque al puente libanés de Zrarié

El paso definitivo en la reconciliación de Kiko Rivera y su madre. Isabel Pantoja ha hablado con sus nietos
