
El primer ministro de Perú, Gustavo Adrianzén, ha presentado este martes su renuncia al cargo, un día antes de que el Congreso debata y vote las cuatro mociones de censura presentadas en su contra por los crecientes problemas de inseguridad en el país latinoamericano.
"Presidenta, pensando en los altos intereses de la patria, me asiste hoy el deber de presentar ante usted mi renuncia irrevocable al cargo de presidente del Consejo de Ministros", ha declarado dirigiéndose a la mandataria peruana, Dina Boluarte.
Adrianzén ha defendido su "gran sentido de responsabilidad y compromiso" al frente del Ejecutivo peruano en una rueda de prensa recogida por el diario 'La República', en la que ha recordado "(su) juramento de cumplir (sus) funciones sin cometer actos de corrupción".
"Auguro grandes éxitos en los meses que le resta de gestión a la presidenta en su gestión de gobierno. Seguro estoy que (...) se hará justicia y se reconocerá el esfuerzo que se hizo al atrevernos a gobernar el país en sus horas más difíciles", ha señalado, asegurando que "más temprano que tarde se sabrá que lo hicimos todo por Perú".
El manejo de la inseguridad ciudadana está detrás de la dimisión de Adrianzén, si bien ha sido la negación del secuestro y asesinato de trece personas a principios de mayo en una mina de oro en el norte del país, lo que ha terminado por acelerar su decisión.
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