
Microsoft ha confirmado los modelos antiguos de los procesadores Intel que pueden funcionar con el sistema operativo Windows 11, ya que cumplen los requisitos mínimos de 'hardware' que exige.
Los procesadores Intel de las generaciones 8ª, 9ª y 10ª pueden ejecutar Windows 11 y, en consecuencia, cualquier CPU posterior a ellas, como ha información la compañía tecnológica.
Estos procesadores cumplen los requisitos de sistema mínimos y los principios de seguridad y fiabilidad necesarios para ser compatibles con Windows 11 versión 24H2, y los fabricantes pueden emplearlos en sus nuevos ordenadores para este sistema operativo.
Microsoft ha actualizado recientemente la lista de CPU compatibles, dado que la anterior "no reflejaba las ofertas precisas", como recoge en la página de Desarrollador de hardware de Windows.
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