Redacción deportes, 2 ene (EFE).- El piloto salmantino Lorenzo Santolino (Sherco), que a partir de este viernes correrá su séptimo Rally Dakar, se ha marcado como objetivo en esta edición acabar entre los cinco primeros clasificados en la categoría de motos, después de retirarse en 2024 cuando iba sexto.
El corredor parte cargado de argumentos para pensar que esta nueva edición en Arabia Saudí puede brindarle un gran resultado al confirmar que la preparación ha sido óptima, cuenta con una moto muy probada y un trazado que se adapta a sus características, anuncia la organización.
Santolino está ya sobre el terreno tras viajar el día 30 y comerse las uvas en el campamento del Dakar. Este día 1 ya tuvo el primer contacto sobre su moto y ha pasado el trámite de las verificaciones.
Por delante, 8.000 kilómetros de carrera en doce etapas y una prólogo, 5.000 kilómetros cronometrados y retos como la crono de 48 horas sin ayuda, la etapa maratón y las dunas del desierto de Rub al-Jali o ‘empty quarter’.
El aperitivo de la prólogo, 29 kilómetros, no puede engañar a nadie porque de inmediato llega lo más duro: 400 kilómetros de la etapa1 y los 1,000 de la especial de 48 horas sin asistencias, acampados, sin duchas y sin conexión con el exterior.
Estas tres primeras etapas están en el radar de Santolino para intentar repetir lo que hizo hace un año, colocarse lo mejor posible en las primeras jornadas.
Lo hizo en 2024 tras los dos primeros días, cuando iba sexto en la general y una avería mecánica irreparable le obligó a abandonar y volver.
Santolino tiene una moto mejorada, llega en buen estado de forma y tras ofrecer su mejor rendimiento en Marruecos, donde ha hecho su preparación este año. EFE
jmd/sab
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