Londres, 18 nov (EFE).- El Gobierno británico anunció este lunes sanciones a la aerolínea y la naviera estatales iraníes, Iran Air y IRISL, respectivamente, por la transferencia de misiles a Rusia en la guerra contra en Ucrania, y también al buque de carga ruso PORT OLYA-3.
La penalización a Iran Air supone una congelación de activos que "restringirá aún más sus servicios aéreos comerciales con el Reino Unido" de lo que ya se vieron afectados por otras sanciones aplicadas el pasado 10 de septiembre, indicó el Ejecutivo en un comunicado.
También se congelaron los activos de la naviera nacional de Irán, Islamic Republic of Iran Shipping Lines (IRISL), y del carguero ruso PORT OLYA-3 -implicados en el transporte de misiles y drones desde 2022-, lo que les impedirá operar en territorio británico.
El Reino Unido ha sancionado hasta la fecha a más de 450 personas y entidades iraníes y a 2.100 en virtud del régimen de sanciones a Rusia, de las cuales más de 1.900 han sido penalizadas desde la invasión rusa de Ucrania el 24 de febrero de 2022.
El Gobierno de Londres informó de esta última tanda de sanciones mientras el primer ministro, el laborista Keir Starmer, asiste a la cumbre del G20 en Brasil, y el ministro de Exteriores, David Lammy, preside el Consejo de Seguridad de la ONU en Estados Unidos, donde reafirmarán su apoyo a Kiev. EFE
Últimas Noticias
Cuerpo asegura que se están revisando ahora las previsiones macro sobre las que se asentarán los PGE
El Ejecutivo evalúa los efectos de la guerra en Irán y las medidas anticrisis para redefinir proyecciones económicas que permitan estructurar los próximos Presupuestos Generales, según declaraciones de Carlos Cuerpo en la cadena SER recogidas por Europa Press

Así es Attie, el nuevo asistente de Bluesky pensado para crear algoritmos personalizados basados en el protocolo AT

La tarifa del gas regulado individual cae un 16,6% el 1 de abril y la vecinal, entre un 10,8% y un 16,7%

Rusia expulsa a un diplomático de la Embajada de Reino Unido acusado de espionaje
Johann Janse van Rensburg debe dejar el país en dos semanas luego de que agentes del FSB revelaron operaciones encubiertas y reuniones informales para obtener datos estratégicos, advirtiendo a ciudadanos sobre riesgos jurídicos al contactar con funcionarios británicos
