
Varios estados de la costa este de Estados Unidos han abierto este martes a primera hora los colegios electorales para una jornada que se prolongará hasta la madrugada y en la que se ponen en juego tanto el control de la Casa Blanca como del Congreso, así como cargos de índole estatal.
Más allá de votaciones anecdóticas, como la del pequeño Dixville Notch, un puedo del estado de New Hampshire donde apenas han votado seis personas, tanto en este territorio como en otros de la costa este el común de los centros ha abierto sus puertas a las 6.00 (hora local).
Así, estados como Connecticut, Nueva York, Maine o Virginia inauguran unas elecciones en las que los estadounidenses no han tenido que esperar necesariamente hasta este martes, ya que también han podido ejercer su derecho de sufragio de manera anticipada bien mediante el voto presencial o por correo.
Las encuestas no dan un claro ganador en el duelo entre la demócrata Kamala Harris y el republicano Donald Trump, que se la juegan en gran medida en los estados bisagra o 'swing states', un puñado de zonas que no se inclinan claramente por ninguno de los dos grandes partidos y oscilan cada cuatro años en función de las candidaturas concretas.
Los primeros resultados se conocerán ya a última hora de la tarde (principios de la madrugada en España) y los medios actualizarán sus propias proyecciones, en virtud de las cuales el mapa se irá tiñendo de rojo o azul hasta que uno de los dos candidatos alcance el umbral de 270 compromisarios del Colegio Electoral y sea proclamado virtual vencedor.
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