Berlín, 29 oct (EFE).- Las cúpulas regionales de la Unión Cristianodemócrata (CDU) y el Partido Socialdemócrata (SPD) se reunieron este martes con representantes de la Alianza Sarah Wagenknecht (BSW), agrupación populista de izquierdas, con el propósito de empezar negociaciones de cara a formar un tripatito en Turingia (este de Alemania).
Las conversaciones previas no fueron fáciles, ante todo, debido a las diferencias que hay frente a la guerra de Ucrania que, aunque es un tema ajeno a la política regional, había sido colocado en un lugar prioritario por la fundadora de BSW, la diputada Sarah Wagenkencht, que le da el nombre al partido.
Wagenknecht es partidaria de que se interrumpa el envío de armas a Ucrania y se impulse una iniciativa diplomática y es contraria al estacionamiento de misiles estadounidenses en territorio alemán.
LA BSW se ha convertido en clave para la formación de Gobierno en tres estados del este alemán -Brandeburgo, Turingia y Sajonia- y el SPD y la CDU dependen de esa agrupación para mantener el cordón sanitario tendido en torno a la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD).
El tema de Ucrania es considerado como el principal obstáculo para el entendimiento con BSW y en Brandeburgo y Turingia, los dos estados en los que hasta ahora se ha anunciado inicio de negociaciones formales, se ha optado por soluciones diferentes.
En Brandeburgo el SPD -ganador de las elecciones regionales en ese "land"- y la BSW optaron por realizar una declaración conjunta en la que afirman que la guerra no podrá terminarse con el envío de más armas y que toman en serio la preocupación de parte de la población de que Alemania termine involucrada en el conflicto.
Esa declaración parece haber dejado satisfecha a Wagenknecht pero ha generado críticas de parte de representantes del SPD que consideran que con ello el partido en Brandeburgo se desvía de la línea del canciller Olaf Scholz.
En Turingia la CDU y el SPD han hecho menos concesiones a la BSW y la declaración común sobre Ucrania se limita a fijar las distintas posiciones de los tres partidos.
Esto último ha sido criticado por la propia Wagenknecht, que considera que el modelo había debido ser la declaración de Brandeburgo.
Los medios alemanes piensan que se puede estar asistiendo al comienzo de una pugna entre Wagenknecht, conocida por sus posiciones maximalistas, y la líder del partido en Turingia, Katja Wolf, considerada una política pragmática que fue durante más de diez años alcaldesa de la ciudad de Eisenach, en tiempos en que militaba en La Izquierda.
La BSW es el resultado de una escisión de La Izquierda aunque también tiene militantes y dirigentes procedentes de otros partidos, entre ellos el líder de la agrupación en Brandeburgo, Robert Krumbach, que perteneció durante 40 años al SPD.EFE
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