Jaén, 28 sep (EFE).- El gran maestro cubano Luis Ernesto Quesada se situó esta noche líder en solitario de la décima edición del Campeonato Iberoamericano al derrotar y acabar con la condición de invicto del español Daniel García, que había hecho pleno de victorias en las cinco jornadas anteriores.
Quesada, de 25 años, campeón de su país y gran maestro de 2018, se impuso con las piezas negras a Daniel García y es primero en solitario con 5,5 puntos, medio más que el catalán, que pese a la derrota sigue con las opciones intactas de lograr el triunfo cuando quedan tres rondas para el final del torneo.
El gran maestro colombiano Santiago Ávila, que este sábado venció al ecuatoriano Alberto Santos con las piezas negras, también acredita 5 puntos-está empatado con Daniel García- buscará este domingo dar un golpe de efecto, aunque para ello debe vencer con las piezas blancas a Luis Ernesto Quesada.
A un punto del primer clasificado, con 4,5 se encuentran trece ajedrecistas: el peruano Diego Saúl Flores, los españoles Paolo Ladrón de Guevara, Eduardo Iturrizaga, Pedro Antonio Ginés, Alan Pichot, Francisco Vallejo, Josep Manuel López y Sergio Romero, el cubano Ernesto Fernández, el chileno Cristóbal Henríquez, vigente campeón, el brasileño Alexandr Fier, y el argentino Faustino Oro, el maestro internacional más joven del mundo con 10 años.
Oro se reencontró hoy con la victoria después de tres tablas consecutivas al vencer con las blancas al costarricense Emmanuel Jiménez y este domingo tiene una dura prueba con el venezolano nacionalizado español Eduardo Iturrizaga, que cuenta con títulos nacionales en su palmarés. EFE
jmd/jl
Últimas Noticias
El argentino Franco Romero le da empate al Toluca que sigue invicto en el Clausura
El ecuatoriano Castillo aporta doblete al Alianza, que lidera con Los Chankas
El hijo del sah pide a EEUU e Israel que respeten la infraestructura civil iraní ante el ultimátum de Trump a Irán
El heredero persa, desde el exilio, solicita que se evite dañar instalaciones clave necesarias para la posible reconstrucción nacional, mientras se intensifican las advertencias de Washington y Tel Aviv sobre respuestas militares inmediatas a la postura de Teherán ante Ormuz
