Naciones Unidas, 20 ago (EFE).- El coordinador humanitario de la ONU para el Líbano, Imran Riza, pidió este martes 36,4 millones de dólares para preparar una respuesta humanitaria inmediata en Líbano en caso de mayor escalada y expresó desesperación por la situación del país.
Riza, invitado a la rueda de prensa del portavoz de la ONU, dijo que Líbano ya afrontaba una gran crisis antes de los ataques de Hamás contra Israel del pasado octubre que no ha hecho más que agudizarse, y "en las últimas tres semanas las tensiones han estado en su pico más alto".
"La urgencia de desescalar las tensiones no se puede exagerar. Como dijo el secretario general de la ONU, todos los esfuerzos deberían llevar a la vuelta a la calma en la Línea Azul", afirmó Riza, cifrando en unos 200.000 los desplazados por el intercambio de fuego, 110.000 de ellos en Líbano.
"En 2024, los necesitados alcanzan las 3,7 millones de personas, incluyendo a libaneses, sirios, palestinos y otros migrantes afectados por la crisis. El conflicto ha erosionado aún más la capacidad del estado para abordar los retos políticos, económicos y de seguridad y dar servicios básicos", declaró.
Riza aseguró que la comunidad humanitaria en Líbano trabaja lo mejor que puede pese a la inseguridad, los problemas de acceso y la falta de financiación, pues las necesidades están cubiertas actualmente en un 25 % y hay un déficit de 110 millones de dólares hasta finales de año.
No obstante, el diplomático pidió 36,4 millones "adicionales" para "pre posicionar comida, agua, medicinas y productos no alimentarios como kits de higiene y materiales de refugio para uso inmediato en caso de una escalada", que cubrirían "las dos a cuatro primeras semanas" en ese supuesto.
Riza dijo que las autoridades están coordinando los planes de preparación de la ayuda y que el pasado 7 de agosto hubo una reunión del Gobierno con las agencias humanitarias y el sector privado en el que "se acordó que si hay una mayor escalada necesitaremos aún más".
"Me despido diciendo lo obvio, que una guerra a escala completa en Líbano sería devastadora. Necesitamos desesperadamente tener éxito en las cuestiones políticas y diplomáticas", exhortó.
La frontera entre Israel y Líbano vive su mayor pico de tensión desde 2006, con un intenso intercambio de fuego desde octubre, que se ha cobrado la vida de al menos 625 personas, la mayoría en el lado libanés y en las filas de Hizbulá, que ha confirmado 385 bajas, algunas en Siria; además de más de 120 civiles. EFE
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