Roma, 14 jul (EFE).- Tres ancianos han muerto estos últimos días por causas relacionadas probablemente con el fuerte calor que afecta al país, sobre todo el centro-sur, mientras se prevén temperaturas muy altas tanto para este domingo como por los próximos días.
Según medios locales, las temperaturas extremas -que en algunos lugares alcanzan o superan los 40 grados- se mantendrán a un nivel alto durante gran parte del mes de julio, y la actual ola de calor habría sido muy probablemente la causa de la muerte de tres personas mayores, una en Roma (centro) y dos en la región de Apulia (sur).
Ante la situación, este domingo hay alerta roja en al menos once ciudades, entre ellas Roma, Florencia, Ancona, Perugia, Latina, Pescara, Bolonia o Viterbo.
Ante el fuerte calor, el riesgo de incendios también es alto. En la isla de Sicilia, en el sur de Italia y ya afectada por una grave sequía, los bomberos tuvieron que intervenir en los últimos días para apagar al menos una veintena de incendios. En la otra gran isla de Italia, Cerdeña, las temperaturas también rozan los 40 grados.
Por su parte, mientras el centro y sur sigue afectado por el calor, en el norte del país se prevé mal tiempo, como en los últimos días, cuando hubo lluvias, tormentas, granizo o fuertes ráfagas de viento, lo que causó también daños materiales. A raíz de ello, las regiones del Veneto y Alto Adige han activado la alerta. EFE
jma/ah
Últimas Noticias
Miguel Uribe Londoño denuncia un plan para asesinar a los fiscales que investigan el asesinato de su hijo

Domingo, 29 de marzo de 2026 (02:00 GMT)
Al menos un muerto por un ataque con drones ucranianos en la región rusa de Bélgorod
Un civil falleció en Graivoron tras dos impactos consecutivos, según denunció el gobernador local, mientras continúan los enfrentamientos y ataques aéreos en la zona, lo que ha provocado preocupación entre los residentes cercanos a la frontera

Israel asegura que completará los bombardeos sobre las fábricas militares iraníes "en unos días"
El portavoz militar israelí afirmó que en cuestión de días será destruida gran parte de la infraestructura armamentística iraní, lo que dejaría a Teherán sin capacidades para reponer su arsenal en el corto plazo, según medios locales
