El grupo francés de lujo Kering, dueño de marcas como Gucci o Yves Saint Laurent, ha adelantado este martes que espera que sus beneficios para el primer semestre se desplomen entre un 40% y un 45%, al tiempo que ha informado de que durante el primer trimestre sus ingresos cedieron un 11,3%, hasta los 5.504 millones de euros. "Los resultados de Kering empeoraron considerablemente en el primer trimestre. Aunque habíamos previsto un comienzo de año difícil, la atonía del mercado, sobre todo en China, y el reposicionamiento estratégico de algunas de nuestras casas, empezando por Gucci, han exacerbado las presiones a la baja sobre nuestros ingresos", ha explicado el presidente y consejero delegado de Kering, François-Henri Pinault. "En vista de esta disminución de los ingresos, junto con nuestra firme determinación de seguir invirtiendo selectivamente en el atractivo y el carácter distintivo a largo plazo de nuestras marcas, esperamos obtener unos beneficios de explotación muy inferiores en el primer semestre de este año", ha añadido. Los ingresos procedentes de Gucci retrocedieron un 20,5% entre enero y marzo, hasta los 2.079 millones de euros, mientras que los de Yves Saint Laurent se situaron en 740 millones de euros, un 8,2% menos. La facturación de Bottega Veneta experimentó una caída del 1,8% frente al primer trimestre de 2023 hasta situarse en 388 millones de euros, con el resto de marcas del grupo ingresando 824 millones de euros, un 7,4% menos. No obstante, los marcas de gafas y otros ingresos brindaron 536 millones de euros, un 23,8% más. El consorcio ha destacado que los ingresos procedentes de la red de tiendas minoristas operadas directamente por la empresa cayeron un 11% en términos comparables por el menor volumen de ventas. Además, las ventas mayoristas y por otros conceptos se contrajeron un 7% por los esfuerzos del grupo para "reforzar la exclusividad sobre la distribución".
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