
La organización humanitaria Médicos sin Fronteras ha criticado la orden de las autoridades italianas para dividir un desembarco de migrantes rescatados durante los últimos días en el Mediterráneo entre los puertos de Civitavecchia, cerca de Roma, y de Génova (a unos 350 kilómetros al norte) con los consiguientes problemas logísticos. El barco de MSF, el 'Geo Barents' ha desembarcado este domingo en Civitaveccia a la primera mitad de los 261 migrantes rescatados que llevaba a bordo, 132 personas que bajaron del barco en torno a las 02.00 de esta pasada madrugada. La ONG ha confirmado que otras 129 personas tendrán que desembarcar en los próximos días en el puerto de Génova, entre ellas "niños, mujeres, menores no acompañados y otros supervivientes necesitados de medidas de protección especial y ayuda médica". "Las duras condiciones del tiempo se están cobrando su peaje y muchos de los migrantes se encuentran con fuertes mareos. Esta deshumanización debe parar ya", ha añadido. El Parlamento italiano aprobó a principios de 2023 una ley según la cual los barcos gestionados por organizaciones benéficas que realizan rescates de inmigrantes en el Mediterráneo deben dirigirse a puerto sin demora tras un rescate para evitar que los buques realicen más de una operación de rescate a la vez. Las autoridades italianas también comenzaron a ordenar a los barcos de rescate que naveguen hacia puertos que a veces se encuentran a cientos de kilómetros de distancia como medida disuasoria. El incumplimiento de las normas puede dar lugar a multas para los infractores y, en algunos casos, a la confiscación de los buques.
Últimas Noticias
El Ejército israelí asegura haber matado a diez integrantes de Hezbolá en el sur de Líbano
Soldados israelíes eliminaron a miembros del ala chií en una operación reciente, localizando además depósitos de armas y un sitio utilizado como base de reunión, mientras continúa la ofensiva en respuesta al intercambio de ataques entre ambos bandos en la frontera

Irán asegura que el paso por Ormuz permanecerá abierto "a todo tipo de navegación", excepto para sus "enemigos"
El gobierno persa comunicó a la OMI que las embarcaciones podrán atravesar el estrecho, pero restringe la entrada a naves ligadas a países considerados adversarios y exige coordinación previa, en plena tensión por recientes choques militares regionales
