
Rabat, 14 feb (EFE).- El presidente del Gobierno marroquí, Aziz Ajanuch, se reunió este miércoles con el primer ministro del gobierno golpista nigerino, Mahamane Lamine Zeine, que se encuentra en Rabat por una visita de dos días para reforzar la cooperación entre los dos países.
Según informó la agencia de noticias oficial marroquí MAP, el presidente del gobierno marroquí recibió a Zeine, que le transmitió un mensaje del presidente del Estado nigerino, el general Abdurrahmane Tiani (que lideró el golpe de Estado del pasado 26 de julio), para el rey Mohamed VI.
Ajanuch recibió a Zeine "bajo instrucciones" del monarca, según se lee en la nota de la MAP.
Zeine, que también asume la cartera de economía en el actual gobierno transitorio, viajó en la tarde del pasado lunes a Rabat para realizar una visita de amistad y de trabajo de dos días en el país magrebí, que solo informó este miércoles sobre esta visita.
El primer ministro nigerino estaba acompañado del ministro de Estado y ministro de Defensa, el general Salifou Mody, el ministro de Exteriores, Bakary Yaou Sangaré, y miembros de los gabinetes de sendos ministros.
De acuerdo con una nota de la agencia de noticias nigerina (ANP), la visita de la delegación nigerina tiene como objetivo consolidar las relaciones de cooperación entre los países del Sahel y Marruecos, y añadió que Zeine se reunió en Rabat con miembros de la diaspora del país africano.
Las relaciones diplomáticas entre Marruecos y Níger se han ido reforzando en los últimos meses. Este acercamiento se produce en el contexto de la iniciativa lanzada el pasado noviembre por el rey Mohamed VI para fomentar el acceso de los países del Sahel al océano al Atlántico a través de las infraestructuras del país magrebí.
El pasado 23 de diciembre, Marruecos acogió en la ciudad sureña de Marrakech una reunión de los ministros de Exteriores de Burkina Faso, Mali, Níger y Chad y crearon un equipo de trabajo para estudiar la implementación de la iniciativa del monarca.
La iniciativa también se produce en el contexto de los cambios geopolíticos que se experimentan en la zona, concretamente después de que Níger, Mali y Burkina Faso -tres países dirigidos por juntas militares golpistas y que en septiembre pasado firmaron una alianza tripartita- anunciaron el mes pasado su retirada de la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (Cedeao); decisión que supone para los tres países perder un acceso al Atlántico.