Alto cargo búlgaro denuncia una trama para dar ilegalmente ciudadanía comunitaria a rusos

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Sofía, 1 feb (EFE).- Un diputado y ex jefe del servicio de contraespionaje búlgaro ha denunciado la existencia de una trama para conceder la nacionalidad de este país, miembro de la Unión Europea, a ciudadanos rusos que presentaban la solicitud con documentos falsos.

Así lo ha revelado en una entrevista con la emisora estatal BNT Atanas Atanasov, co líder de la alianza europeísta PP-DP, que lidera la coalición de Gobierno, y que fue jefe de la Agencia Estatal de Seguridad Nacional de Bulgaria (DANS) entre 1998 y 2001.

Atanasov señaló que el responsable de la trama es Gleb Mishin, nacido en Ucrania pero que probablemente tenga la nacionalidad rusa, y que facilita que toda una "caravana de personas de origen ruso reciban la nacionalidad búlgara y, por tanto, la comunitaria".

El diputado afirmó que la DANS está al tanto de esta trama y que no ha hecho nada para evitarlo.

Los intentos del actual Gobierno, formado por europeístas y populistas de derecha, de reformar los servicios de seguridad chocan con la oposición del presidente del país, el pro ruso Rumen Radev.

La denuncia de Atanasov precisa que el responsable de la trama tiene una oficina en Moscú donde se reclutan los solicitantes de la ciudadanía búlgara, que le envían documentos falsos que él presenta en el Ministerio de Justicia para obtener el pasaporte.

Según Atanasov, la DANS está informada “sobre el dinero que se distribuye y quién recibe y cuánto”.

“Este es un canal potencial para infiltrar a personas de los servicios de inteligencia rusos en Europa”, agregó Atanasov.

Aunque es Justicia el encargado de conceder la nacionalidad, los controles preliminares los llevan a cabo DANS y el Ministerio del Interior. Si las dos instituciones encuentran irregularidades o una amenaza a la seguridad nacional, el Ministerio de Justicia suspende el procedimiento.

Hace dos años Bulgaria inició una investigación sobre un supuesto esquema de venta de pasaportes a ciudadanos no comunitarios, en su mayoría rusos, chinos y de países árabes, a cambio de inversiones de al menos un millón de euros que, en muchos, casos eran sólo ficticias.

Los resultados de esa investigación no se han publicado aún.

El abril de 2022 el Parlamento búlgaro suspendió esta ley prohibiendo la entrega de pasaportes a cambio de inversiones en la economía del país. EFE

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