República Checa endurece la tenencia de armas tras la masacre en la universidad

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Gustavo Monge

Praga, 9 ene (EFE).- La masacre en la Universidad Carolina de Praga pocos antes de Navidad, con 14 personas asesinadas a manos de un estudiante, va a acelerar el endurecimiento de la legislación de tenencia de armas en República Checa, hasta ahora una de las más liberales de Europa.

Entre los 10,3 millones de habitantes del país centroeuropeo, unas 315.000 personas tienen una licencia para llevar armas, con casi un millón de unidades, una media de tres por persona.

Entre los años 2013 y 2022 el número de armas legales aumentó un 35 % en la República Checa, mientras que la policía se incautó de apenas 300 armas ilegales.

Tras un cambio legislativo en 2021, el país es el único de Europa que incluye en su Constitución el derecho a llevar armas para defensa propia.

Esa enmienda constitucional se introdujo en respuesta a las medidas restrictivas aprobadas por la Unión Europea -como la prohibición de la tenencia de armas semiautomáticas para uso privado- después de los ataques terroristas de 2015 y 2016 en París y Bruselas que dejaron cientos de muertos.

El Gobierno de República Checa liderado entonces por el populista Andrej Babis incluso acudió al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) para frenar esas restricciones, pero sus argumentos fueron rechazados en 2019 por la alta corte europea.

"Nuestra ley de armas no es laxa, ya que hay controles permanentes, atestados médicos y plazos de tenencia limitados a diez años", explica a Efe Jiri Janota, presidente de la Unión de Cazadores de Bohemia y Moravia.

Janota reconoce que "temores y miedos por la situación política interna e internacional, sobre todo por la migración, que no es bien vista por algunos en la ciudadanía, hacen que la gente se arme".

La matanza del pasado 21 de diciembre le ha dado ahora un nuevo impulso a una reforma de la ley de armas, que ya estaba siendo analizada desde el año pasado y que será aprobada probablemente este mes de enero, para su entrada en vigor en 2026.

La reforma, impulsada por el actual Gobierno de centroderecha, especialmente por su ministro de Interior, Vit Rakusan, prevé más tests psicológicos, aunque no obligatorios, para personas que poseen armas por primera vez, más poderes policiales para confiscar armamento en caso del deterioro de la salud mental de los propietarios y la obligación de los armeros de notificar ventas sospechosas.

Además, la policía checa podrá intervenir en el caso de que detecte indicios de radicalización de una persona que tenga legalmente una o varias armas.

Los agentes podrán, con carácter preventivo, "retirar el arma en base a informaciones de seguridad, como son lazos con grupos extremistas o amenazas violentas en las redes sociales", explicó Rakusan tras el tiroteo.

Además, los médicos checos tendrán acceso al registro central de armas, para detectar si alguno de sus pacientes tiene una licencia.

Según la prensa local, la complejidad y carácter delicado de estas informaciones hará que la enmienda no pueda entrar en vigor hasta dentro de dos años.

El agresor de la Facultad de Filosofía tenía registrado un arsenal de ocho armas, con el que asaltó las instalaciones de la Universidad Carolina, asesinando a 14 personas, para finalmente suicidarse al verse acorralado por la policía.

Con las reformas propuestas, la matanza podría haberse evitado, ya que el joven había comprado sin problema el arsenal de armas usado en su agresión, lo que con la reforma ya no será tan sencillo.

Además, el estudiante, que había matado poco antes a su propio padre y que es sospechoso de haber asesinado a otras dos personas unos días antes, estaba en tratamiento médico, según informó después de la matanza la prensa checa.EFE

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