Condenan a 18 meses de prisión al líder de una secta keniana por hacer filmes sin licencia

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Nairobi, 2 dic (EFE).- El líder de una secta cristiana de Kenia acusado de persuadir a casi 430 personas para ayunar hasta morir con el objetivo de encontrarse con Jesucristo fue condenado a un año y medio de prisión por distribuir películas no clasificadas y dirigir un estudio de rodaje sin licencia para difundir sus ideas.

"El acusado es declarado culpable de los cargos y condenado a un año y seis meses de prisión respectivamente", dijo este viernes la jueza Olga Onalo, de un tribunal de la turística ciudad costera de Malindi, según informaron a última hora de ayer medios locales.

Onalo precisó así la pena impuesta a Mackenzie tras declararlo culpable el pasado 10 de noviembre por poseer y distribuir filmes no examinados por la Junta de Clasificación de Películas de Kenia (KFCB, en inglés) y por operar un estudio de rodaje y producir películas sin licencia.

La magistrada, sin embargo, lo absolvió del tercer cargo del que se le acusaba: incitación a la desobediencia de la ley.

El caso se remonta al año 2019, cuando la Fiscalía acusó a Mackenzie de incitar a través de sus películas a los menores a no asistir al colegio, además de difundir ideas contra los hindúes, budistas y musulmanes.

El pastor, que aparecía predicando en muchos de esos filmes, negó esas acusaciones, pero reconoció que publicó las imágenes en su canal de la plataforma Youtube, ligado a iglesia que lideraba, la Good News International Church (Iglesia Internacional de las Buenas Nuevas).

Ahora, Mackenzie, tiene un plazo de 14 días para apelar el fallo si así lo desea.

El líder religioso se enfrenta a otro proceso judicial relacionado con la conocida como "masacre de Shakahola", en referencia al nombre del bosque de más de 320 hectáreas en el condado costero de Kilifi (sur) donde fueron encontrados en fosas comunes y tumbas la mayoría de los cerca de 430 cadáveres de sus seguidores, muchos de ellos niños, mientras unos pocos murieron en el hospital tras ser rescatados.

Presuntamente, Mackenzie convenció a los fieles de su iglesia para ayunar hasta morir, bajo la promesa de que así se encontrarían con Jesucristo.

Las autopsias realizadas posteriormente, sin embargo, mostraron que, además de los rastros de inanición en todos los cuerpos, algunos tenían también signos de estrangulación y asfixia.

Así, las investigaciones de la Policía apuntan a que los fieles eran forzados a seguir con el ayuno aunque quisieran abandonarlo.

Según informaron las autoridades el pasado agosto, 95 personas fueron rescatadas con vida, mientas 613 fueron reportadas como desaparecidas en la que fue definida por el ministro del Interior keniano, Kithure Kindiki, como "una de las peores tragedias" experimentadas por el país.

Una comisión de investigación creada por el Senado keniano concluyó en un informe el pasado octubre que el sistema de justicia penal "no detectó las atroces actividades" en Shakahola de Mackenzie, absuelto en 2017 de cargos de radicalización.

La comisión también destacó fallos cometidos por la Policía, que había recibido "quejas recurrentes" de líderes religiosos y miembros de la comunidad local.

Mientras la investigación continúa, no se han presentado todavía cargos formales contra Mackenzie, que fue detenido el pasado 14 de abril y permanece en prisión junto con cerca de 30 coacusados, si bien la Fiscalía reveló en mayo su intención de acusarlos de terrorismo.

En septiembre, el Ministerio Público solicitó una extensión para mantenerlos en custodia policial seis meses más.

Extaxista, el pastor ya fue detenido en marzo de este año después de ser acusado de la muerte de dos niños en circunstancias similares, pero obtuvo la libertad bajo fianza. EFE

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