
El primer ministro de Grecia, Kyriakos Mitsotakis, ha asegurado ante la Asamblea de Naciones Unidas que su país es un país "abierto y acogedor para quienes huyen de la violencia y de la persecución". En ese sentido, ha destacado que Grecia se encuentra "en la primera línea" de la crisis migratoria que azota al mundo, y ha destacado que el país ha servido como refugio para cientos de miles de refugiados y de solicitantes de asilo, y ha defendido que las acciones de los guardacostas griegos "han salvado decenas de miles de vidas" en el mar. Además, ha pedido a la comunidad internacional trabajar para atacar las causas de la migración, entre las que se encuentran las nefastas condiciones políticas, socioeconómicas y climáticas, debido a que "nadie quiere abandonar su hogar y arriesgarse para encontrar trabajo a miles de kilómetros". Estas luchas, ha dicho Mitsotakis, deben dirigirse especialmente contra los traficantes de personas al mismo tiempo que se crean vías seguras y legales para los migrantes. Por otro lado, ha señalado que encontrar una solución para Chipre está entre sus mayores prioridades, y que debe pasar por conservar "la soberanía de Chipre y su integridad territorial" y establecer "un Estado basado en una federación bizonal y bicomunitaria" entre turcochipriotas y grecochipriotas. Mitsotakis también ha asegurado que el conflicto entre Grecia y Turquía por la delimitación de sus fronteras en el mar Egeo puede resolverse mediante el Derecho Internacional, y que en los últimos meses han avanzado en las negociaciones.
Últimas Noticias
Kast, un ultraliberal y ultracatólico que será el primer presidente pinochetista de Chile
El grupo Lufthansa prolonga la interrupción de sus vuelos a Oriente Medio
Comisión Europea aboga por desescalar pronto la guerra para contener el impacto económico
Agentes de la Marina mexicana incautan dos toneladas de cocaína en el Pacífico
El Dow Jones cae más de 800 puntos tras la apertura de Wall Street
Las bolsas de Estados Unidos registran fuertes pérdidas impulsadas por el encarecimiento del crudo, mientras el indicador de volatilidad alcanza niveles no vistos desde 2025 y los mercados esperan posibles medidas coordinadas del G7 y la Agencia Internacional de la Energía
