Rana Reider, el cerebro estadounidense de los 'galácticos' del sprint

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"Yo soy el jefe"... El estadounidense Rana Reider dirige todo el año con pasión pero también con autoridad a un grupo de atletas cinco estrellas, entre ellos dos favoritos al 100 m masculinos del domingo, como relata a AFP.

El favorito del 100 m estadounidense Trayvon Bromell, uno de los competidores, el triple medallista olímpico canadiense Andre de Grasse, el campeón olímpico 2016 jamaicano de los 110 m vallas Omar McLeod, el triple campeón olímpico estadounidense del triple salto Christian Taylor, la subcampeona olímpica del salto de longitud Blessing Okagbare, el campeón del mundo 2017 del relevo 4x100 m británico Adam Gemili, el recordman de Europa del 100 m francés Jimmy Vicaut...

La lista puede hacer soñar a cualquier aficionado al atletismo. Su entrenador Rana Reider, en cambio, los hace trabajar.

"Mi único objetivo es que los deportistas corran más rápido o salten más lejos. Mis atletas saben que hago todo para que tengan éxito", resume a AFP este quincuagenario estadounidense, referencia en el mundo del atletismo.

¿Cómo hace para manejar unos egos considerados tan hinchados como los cuádriceps de todos sus velocistas?

"Mis expectativas son superiores a las de los atletas. Les toca a ellos ponerse a mi nivel de exigencia porque voy a empujarlos hasta un punto que ni pueden imaginar", asegura el que entrena en las instalaciones de la Universidad de Florida en Jacksonville.

"Por lo que respeta a los egos, espero que apunten alto, espero algo de 'trash talking'. Yo los empujo a trabajar a una intensidad muy alta. Mi personalidad no es apta para todo el mundo. Soy duro. Quiero tener a profesionales que practiquen como yo un trabajo a tiempo completo", afirmó.

- 'Me quedo en segundo plano' -

"Soy yo el jefe. Soy como un presidente de empresa. Si entran en mi programa deben seguirlo al pie de la letra, y entonces, en caso de fracaso, soy el único responsable", asegura.

"En cambio, si beben o hacen fiestas en casa... Soy bastante agresivo en lo que se refiere a la nutrición, el descanso. La ventana para ser atleta de alto nivel es pequeña, si no pueden dedicar a eso entre 6 y 10 años para ser los mejores de los mejores...", relata.

"Las figuras de las competiciones universitarias estadounidenses esperan ser tratadas como estrellas del rock. Cuando vienes a mi grupo eres sólo un miembro más, alguien que todavía no ha hecho nada a nivel profesional, ¡a todo el mundo le da igual tu pasado".

Este antiguo atleta, que se lesionó muy joven, se convirtió rápidamente en entrenador antes de conocer varias experiencias en Holanda y en el Reino Unido. Después volvió a Florida y se rodeó de un gran equipo de especialistas, que inspiró especialmente al extriple saltador convertido en entrenador Teddy Tamgho, que trata regularmente con Reider y acuñó este calificativo de "galácticos" del sprint.

Con una gran pasión, Reider afirma cambiar el chip en los grandes acontecimientos.

"Cuando un atleta bate su récord o gana una medalla es su hora de brillar, quiere decir que he tenido éxito en mi trabajo y me retiro", asegura.

Como todo el mundo, espera el 100 m olímpico con impaciencia y ambición.

"En 2019 en el Mundial de Doha mi grupo terminó 3º, 9º, 10º y 11º del 100 m, estaba muy decepcionado", confesó.

¿Qué espera de su tropa el domingo?

"No salir decepcionado por sus resultados".

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