Cómo conducir un coche o una moto en caso de tormenta

ARCHIVO - Visibilidad reducida y tormenta: este es el momento de levantar el pie del acelerador y conducir con máxima concentración. Foto: Julian Stratenschulte/dpa
ARCHIVO - Visibilidad reducida y tormenta: este es el momento de levantar el pie del acelerador y conducir con máxima concentración. Foto: Julian Stratenschulte/dpa

La lluvia golpea contra las ventanillas y el coche es sacudido por fuertes ráfagas de viento. Según el automóvil club alemán ADAC y la organización certificadora Tüv Süd, la regla a la hora de conducir con fuertes vientos y tormentas es aminorar la marcha y permanecer atentos. 

Cuanto más despacio se conduzca, mejor se podrá reaccionar. Cuando una ráfaga de viento golpea el coche, se recomienda realizar maniobras ligeras y suaves de contraviraje, es decir, en sentido contrario al impuesto por la trayectoria. 

Esto hay que hacerlo con mucho cuidado: en caso de movimientos bruscos, existe el riesgo de acabar en una zanja o en el carril contrario si la corriente de aire se interrumpe de repente. 

Según Tüv Süd, una ráfaga de viento de 70 km/h que golpea a un vehículo que circula a una velocidad de 100 km/h puede desplazarlo un metro; si el coche circula a 130 km/h, el derrape será de hasta cuatro metros. 

En espacios abiertos, el peligro aumenta, por ejemplo, en los puentes o al salir de zonas arboladas o túneles y adentrarse en un tramo despejado de la carretera.

Los fuertes vientos laterales también pueden afectar repentinamente al coche cuando se adelanta a un camión y se vuelve a salir de su estela. 

Los vehículos con remolque, las autocaravanas y los autobuses son especialmente susceptibles a los vientos laterales. Cuanta más superficie de carrocería tenga el vehículo, más se notará el efecto del viento: también es el caso de cajas portaequipajes o bicicletas montadas en el techo. 

Estos consejos se aplican básicamente también a los motociclistas. Estos, sin embargo, deberán mantenerse centrados en su carril para tener más espacio a la hora de maniobrar hacia ambos lados. 

El ADAC alemán aconseja evitar que la ropa flamee en el viento y, si es posible, usarla apretada al cuerpo. Los accesorios, como bolsos de depósito, maletas u otros bultos de equipaje, aumentan la superficie afectada por el viento.

En caso de tormenta, deben evitarse las distracciones, como la radio o las conversaciones. Ambas manos deben estar en el volante. El conductor deberá permanecer alerta a los demás conductores y usuarios de la carretera, que pueden reaccionar de forma diferente a la esperada. 

Si se han anunciado tormentas, se recomienda evitar las rutas con muchos árboles. Con vientos de a partir de 29 a 38 km/h se recomienda tener precaución. En caso de pronóstico de temporales severos (a partir de vientos de 89 km/h) o incluso huracanes, el ADAC aconseja no subir al coche ni a la moto en absoluto.

dpa