ESTOCOLMO, 3 (DPA/EP)
El primer ministro de Suecia, Stefan Lofven, ha admitido este martes que la situación sanitaria por la pandemia de coronavirus es "muy grave" y se han extendido a más regiones las recomendaciones para evitar visitar centros comerciales, museos, bibliotecas, piscinas y gimnasios.
Siete de cada diez suecos están ya sujetos a dichas recomendaciones, que instan también a evitar el transporte público, a trabajar desde casa si es posible y a no reunirse con personas no convivientes.
Suecia ha optado por medidas menos restrictivas que las de los países vecinos y ha optado en cambio por apelar al buen comportamiento ciudadano para evitar contagios, lo que ya le llevó a no declarar un confinamiento domiciliario en la primera ola de contagios.
"Vemos que la situación va en la dirección equivocada. La situación es muy grave", ha declarado Lofven en rueda de prensa, al alertar especialmente de una subida en las cifras de personas ingresadas en cuidados intensivos y, por extensión, en el previsible dato de fallecidos.
La ministra de Sanidad, Lena Hallengren, ha explicado que uno de cada cinco pacientes ingresados en UCI son enfermos de COVID-19, mientras que el jefe de la Agencia de Salud Pública, Johan Carlson, ha reconocido que Suecia encara "un largo y duro invierno".
El país, de 10,3 millones de habitantes, ha registrado por ahora unos 134.500 casos de coronavirus y 5.969 fallecidos.
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