El presidente de Panamá, Laurentino Cortizo, anunció este jueves que decretará el estado de emergencia en el país, donde se llevan registrados 27 casos del nuevo coronavirus, para disponer de recursos que permitan afrontar la pandemia.
"Mañana (viernes) presentaré al consejo de gabinete el decreto para declarar estado de emergencia nacional y poner a disposición todos los recursos para hacerle frente a las necesidades de la población en materia de salud, seguridad y economía", dijo Cortizo en un mensaje a la nación.
El anuncio lo hizo poco después de que las autoridades sanitarias dieron a conocer que el país registra 27 casos confirmados de COVID-19, 13 casos más que el recuento del miércoles. Uno de los afectados murió como consecuencia de la enfermedad.
Entre las medidas previstas en el estado de emergencia está la compra de carne y granos por 20 millones de dólares y la eliminación del arancel para la importación de productos de primera necesidad.
Asimismo, determinó topes de precios para la comercialización de los artículos de limpieza y aseo personal.
Cortizo ordenó también flexibilizar el régimen tributario mediante el mecanismo de "diferimiento de pago de impuesto, tasas y gravámenes" para las empresas.
"Todo esto condicionado a que las empresas no reduzcan su fuerza laboral, es decir, que mantenga contratados a todo el personal y colaboradores", recalcó Cortizo.
El presidente panameño pidió además a la Superintendencia de Bancos establecer medidas temporales que permitan a las instituciones bancarias disponer de mayor liquidez para otorgar facilidades crediticias al sector privado.
str/mas/piz
Últimas Noticias
Registrado un incendio en el aeropuerto de Kuwait tras un ataque con drones

Von der Leyen defiende acuerdo con Australia como respuesta a un mundo "conflictivo"
China reafirma que no renunciará al uso de la fuerza para hacerse con el control de Taiwán
Qatar apoya las negociaciones de paz en Irán pero niega estar mediando entre EEUU e Irán
El vocero de Exteriores en Doha enfatizó que no participan en conversaciones entre Irán y Estados Unidos y subrayó que la seguridad nacional es la prioridad mientras respalda únicamente iniciativas diplomáticas destinadas a detener la guerra en la región
