El contador de calorías: el método que no ayuda a la dieta

Obsesionarse con los cálculos calóricos y olvidarse de la calidad nutricional es el principal error en la alimentación. La opinión de la especialista Mónica Katz

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Una de las sensaciones más lindas al sentarse a comer es -justamente- disfrutar el plato que se tiene delante. Durante el arduo plan para bajar de peso, el conteo de calorías puede generar cambios poco favorables. En los últimos años, diversos médicos y nutricionistas recomendaron esa práctica como un auspicioso método para comenzar una dieta. Sin embargo, esta tarea puede generar un efecto contraproducente.

"Calcularlas resulta tedioso e incluso difícil. Ni la ciencia ha encontrado -hasta el momento- un método eficaz y simple para contabilizarlas. Por eso, cuando los especialistas aconsejan que estemos pendientes de cuántas calorías consumimos en lugar de tener en cuenta la calidad nutricional de lo que llevamos a la boca, ese sencillo encargo nos quita las ganas de todo. Comer no puede ni debe convertirse en un ejercicio matemático", explicó la doctora Mónica Katz.

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Muchos nutricionistas renunciaron a la idea de que una determinada cifra lleva a una persona a estar sana y saludable. Generar esa práctica dentro de la "macro-rutina" es generar distracción en la comida. Renunciar al conteo permanente implica una serie de beneficios para la salud mental.

"Cuando una persona se centra en la construcción de comidas alrededor de los alimentos frescos y sabrosos como las nueces, hierbas, especias y proteínas magras en lugar del conteo de calorías, puede sentirse bien acerca de la calidad de la comida en su plato. Y cuando el cerebro está en calma, el instinto sigue ese ritmo y se encuentra tranquilo. Es muy estresante llevar a cabo la tarea constante de contar calorías", dijo Katz.

Lo que facilita una alimentación saludable es elegir alimentos que tengan un perfil nutricional adecuado y completo

Por otra parte, las calorías son una fuente de energía, aunque comer una determinada cantidad de alimentos sin centrarse en la calidad de ellos puede generar cansancio corporal. Eso sucede porque algunas calorías, como la de los procesados, se queman más rápidamente que otros. "La realidad es que contar calorías no le asegura a nadie una correcta nutrición o una figura ideal. Lo que sí augura es estrés. Estar constantemente controlando, midiendo y contrastando información sólo produce obsesión. Y la obsesión hace mal", sentenció la escritora.

Katz aseguró que "para estar sanos es necesario incorporar 60 nutrientes esenciales. Y una buena manera de abandonar las matemáticas es consumir productos que, por la forma en que están envasados, representan la porción justa. Por ejemplo ante la merienda, en lugar de ir en busca de un menú que contenga determinada cantidad de calorías, podemos optar por un pote o un vaso de yogur con cereales".

Cuando una persona se enfoca en la comida y mastica con intervalos regulares, es posible que la energía que gana el cuerpo provoque estabilidad en el organismo. "Al contar calorías dependemos exclusivamente de la memoria. Y la memoria muchas veces falla. Además, ¿cómo puede estimar una persona cuánta mayonesa puso en su plato?", agregó Katz.