El 12 de enero de 2002, Rubén Gill y Margarita Norma Gallegos fueron con sus pequeños a Viale –un pueblo cercano– para despedir a un amigo que había fallecido el día anterior. El matrimonio trabajaba en la estancia "La Candelaria", ubicada en Crucesitas Séptima, un pequeño pueblo de Entre Ríos, a 50 kilómetros de Paraná. "Mencho", como le decían sus seres queridos, conoció a su mujer en ese campo donde era peón y ella aseaba la casa y hacía tareas en el campo. Al tiempo se casaron y tuvieron cuatro hijos. La noche del velorio fue la ultima vez que se los vio.
Pese a que no se sabía nada de ellos desde enero de 2002, fue recién en abril cuando se efectuó la denuncia policial por la desaparición de las seis personas. Desde entonces la causa está caratulada como simple "averiguación de paradero", aunque actualmente –según un periodista local– la policía desconoce el caso y no hay fotos de ellos en ningún lugar, ni siquiera para aparentar una búsqueda oficial. Excepto sus seres queridos, parece que ya nadie los busca.
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