La elegancia que suele tener Bradley Cooper en los eventos que asiste y su aspecto atractivo en los personajes que interpreta, no muestran su oscuro pasado. En una producción para la revista Vanity Fair, el actor contó que recientemente cumplió 10 años de sobriedad.

Se refirió a su pasada adicción y a la muerte de su padre, momentos que lo prepararon para su papel en American Sniper, película dirigida por Clint Eastwood que se estrenará a fin de año. "Haber perdido a alguien tan cercano a mí me hizo entender lo que es realmente importante".

Además contó que se preparó para la interpretación con mucho ejercicio, "de la forma natural, porque he estado sobrio por los pasados 10 años y no quería meterme nada. Tuve una conversación conmigo mismo: '¿Podré hacer esto en tres meses? ¿Podré aumentar 30 libras en puro músculo?' No sabía si iba a poder en verdad, pero gracias a Dios mi cuerpo respondió rápidamente".

"Me di cuenta que al final todo lo que tengo soy yo mismo, así que ya era hora de dejar de intentar ser lo que los demás querían que fuera o lo que me daría lo que pensaba que necesitaba", concluyó.