Una de los finales más apasionantes de campeonato se dio en 2009, cuando no fue necesario un duelo desempate entre los dos que luchaban por el título, ya que la última jornada los tenía enfrentados entre sí. Era el Vélez de Gareca, al que sólo le servía un triunfo, y el Huracán de Cappa, que se vería beneficiado con un empate o una victoria en Liniers para bordar la segunda estrella en su escudo desde la Era Profesional.

El partido tuvo de todo: en el primer tiempo Monzón le desvió un penal a Rodrigo López y a Eduardo Domínguez le anuló un gol el asistente Casas por una posición adelantada que no existió y pudo haber cambiado el transcurso de las acciones. Ya en el complemento, el juez no vio una clara falta dentro del área de Arano sobre Cubero, que ameritaba penal y expulsión para "Chiche", pero su fallo circunstancial se daría a falta de siete minutos para la culminación.


Larrivey, ex "quemero", fue a buscar la pelota al área y pareció cometerle infracción a un arquero del "Globo" que quedó tendido en el suelo dando muestras de dolor. Sin embargo, Brazenas dejó que continuara el juego y fue Maximiliano Moralez quien apareció casi debajo de la tierra para enviar la pelota al fondo del arco y desatar una locura descomunal en un José Amalfitani que sufrió la lluvia y hasta la caída de granizo esa tarde gris de otoño. Por sacarse la camiseta en el festejo desaforado, recibió su segunda amarilla y se fue a las duchas.

Minutos después, todo Huracán se le fue al humo al árbitro, que después de este encuentro no volvió a dirigir oficialmente, algo llamativo y que jamás fue explicado por la AFA. Los disturbios no tardaron de llegar sobre el final, con el plantel del "Globo" exaltado y Cappa totalmente desencajado, insultando a algunos auxiliares de Vélez y a los alcanzapelotas, que como suele ocurrir, habían desaparecido. Más tarde, también hacía catarsis en un programa de televisión.

 

Lo cierto es que el "Fortín" sumó esa tarde su sexta estrella y coronó un gran campeonato de la mano del "Tigre" Gareca. El contrapunto fue Huracán, que con todo su pueblo ilusionado con dar la vuelta junto a un equipo que dejó una huella a pesar de no haber gritado campeón, debió conformarse con el segundo lugar.

 


Las formaciones de ese día:
Vélez: Germán Montoya; Gastón Díaz (Larrivey), Sebastián Domínguez, Nicolás Otamendi, Emiliano Papa; Fabián Cubero, Franco Razzotti, Víctor Zapata, Maximiliano Moralez (expulsado); Juan Manuel Martínez (Leandro Velázquez) y Rodrigo López.
Huracán: Gastón Monzón; Carlos Araujo, Paolo Goltz, Eduardo Domínguez, Carlos Arano; Patricio Toranzo, Mario Bolatti, Leandro Díaz; Javier Pastore, Matías Defederico; y Federico Nieto (César González).


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