La tormenta colapsó los accesos y hubo "robos piraña" a los automovilistas

Cayeron 30 milímetros en una hora. Coincidió con el regreso a la Ciudad. La Panamericana, donde el tránsito estuvo paralizado, fue la más afectada. Las familias fueron asaltadas y pese a las denuncias no hubo presencia policial

Guardar
 DYN 162
DYN 162
  162
162
 @nicogladiator 162
@nicogladiator 162
 @Martin_Ferro 162
@Martin_Ferro 162
  162
162
 DYN 162
DYN 162

Los accesos a la Ciudad se inundan cada vez más rápido. Así quedó demostrado ayer, alrededor de las 19, cuando una tormenta de verano colapsó la Panamericana y generó severos inconvenientes en el resto de las principales autopistas que conectan con la Capital Federal.

De acuerdo a las mediciones oficiales, la temperatura bajó 7 grados en una hora y poco más de 11 con respecto a la máxima del día, que fue de 33 a las 15. A la lluvia, además, se sumaron las ráfagas de viento, que alcanzaron los 60 kilómetros por hora.

La Panamericana, que estaba cargada por el regreso a la hora que se desató la tormenta, quedó paralizada por una inundación a la altura del kilómetro 31, a metros de la intersección con la ruta 197. El Servicio Meteorológico Nacional había emitido una alerta ante la posibilidad de fuertes tormentas, pero eran impensables sus consecuencias.

La situación en la principal conexión entre la Ciudad y el norte del Conurbano fue desesperante. La mayoría de los autos que se animaron a desafiar el lago artificial quedaron varados, sin la posibilidad de recibir asistencia por el colapso que había en el tránsito. Lo mismo sucedió en la colectora, canal alternativo que habían elegido algunos para intentar infructuosamente evitar el embotellamiento.

Muchas de las familias que quedaron varadas a la espera de que se desagote la autopista empezaron a denunciar robos. Según trascendió, algunos delincuentes aprovecharon la ocasión para realizar los denominados "ataques pirañas", esto es, grupos de tres a cinco personas que en pocos minutos desvalijan un auto o despojan a una persona de sus pertenencias personales.

Otros autos llegaban hasta el peaje y doblaban en "U" para retornar a los countrys o hacer tiempo en un shopping de la zona, que lució desbordado, con muchos más visitantes que de costumbre.  La ruta 6, hasta la autopista del Oeste, fue una de las alternativas.

Las redes sociales fueron clave para describir el fenómeno y para pedir ayuda policial, que nunca llegó. La Gendarmería Nacional es fuerza responsable del cuidado de las rutas.

      

Como cada vez que llueve con cierta intensidad, anoche hubo demoras y cancelaciones en los servicios ferroviarios, especialmente en el ferrocarril Mitre, que circula hacia la zona norte del Conurbano. Una situación similar se produjo en la Línea C de subterráneos, donde el agua llegó hasta los túneles. Y la terminal de ómnibus de Retiro quedó inundada, por lo que no quedó otra alternativa que cerrar la estación por algunas horas.

El shopping Patio Bullrich también sufrió las consecuencias del temporal. Las autoridades del centro comercial informaron que a causa de la acumulación de agua en una canaleta, se desprendió parte del cielorraso. "La gente fue evacuada con normalidad, sin problemas ni riesgos".

Néstor Nicolás, subsecretario de Emergencias de la Ciudad, precisó que "se trató de un pedazo de cielorraso de yeso que se desprendió del techo" y confirmó que no hubo heridos.

El temporal golpeó con más fuerza en el Oeste. Ramos Mejía, Ituzaingó, Castelar y Merlo fueron zonas que recibieron 100 milímetros de agua y se inundaron. En la Capital, hubo granizo en Núñez y Saavedra. Y hubo temor en la zona comercial de Belgrano, donde el agua suele hacer estragos, pero esta vez el sistema resistió y no hubo mayores complicaciones.

Donde sí se complicó la circulación fue en los túneles de Yatay y Sarmiento. Al igual que en la avenida Hipólito Yrigoyen al 300, en Avellaneda, uno de los accesos clave hacia el sur.