Retiro, tierra fértil para la venta ambulante

En más de un centenar de puestos en las inmediaciones de la estación de trenes y la terminal de ómnibus, se comercializa desde ropa a medicamentos y artículos de electrónica. La Ciudad sostiene que la Policía Federal no colabora

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En las veredas de Retiro, desde la estación de micros hasta Avenida del Libertador y Ramos Mejía, todo puede conseguirse: ropa, accesorios, comida y hasta medicamentos, todo de dudosa calidad.

En la zona, por donde pasan unos 132 millones de pasajeros del ferrocarril al año, hay alrededor de 130 puestos de venta, que van recortando el espacio en las veredas y dificultan la circulación de los transeúntes.

Desde el gobierno porteño apuntan que el área, un verdadero shopping comercial a cielo abierto, es una de sus preocupaciones centrales, pero debido a que no cuentan con el apoyo de la Policía Federal, lograr un operativo exitoso se vuelve complicado, según señala hoy el diario La Nación.

En los "locales" se puede probar la mercadería y hasta pelear los precios para conseguir una mejor oferta. Las opciones dentro del mismo puesto también pueden ser variadas: en el mismo lugar en donde se compra un adorno también puede adquirirse la ficha de un enchufe.

Por ejemplo, en la zona hay 16 puestos en donde se venden ojotas, a partir de los $15 y 14 en donde se venden anteojos de sol, en donde imitaciones de primeras marcas pueden conseguirse por $50 o $60.

Ropa y relojes son otros productos que abundan en Retiro: un total de 13 puestos comercializan cada una de estas mercancías. Las remeras se consiguen desde $30 pesos y se puede conseguir tres pares de medias, imitación de una marca conocida, por $15.

El rubro de comidas y bebidas es amplio: desde jugo de naranja exprimido hasta panchos, choripanes y hamburguesas se ofrecen en la zona. Además, hay quienes venden sándwiches de milanesa por  –$3 menos que en el microcentro– a la salida de la estación de tren, sin control sanitario o de higiene.

Inclusive, para aquellos que ya están pensando en la cena, se puede conseguir el kilo de asado por $13 y el de chorizo, por $19. También se ofrece frutas y verduras.

En Retiro también hay cuatro puestos en donde se venden yuyos, especias y hasta blisters con medicamentos. La electrónica también está presente: en celulares hay distintos modelos de primeras marcas que se consiguen a precios más baratos y también electrodomésticos de dudosa procedencia.