El campeón del fútbol argentino perdió la brújula y está a la deriva. Con dos goleadas incluidas (4-0 ante San Martín de San Juan y River) ya lleva cuatro derrotas consecutivas que enrarecieron el clima en el club. El "relax" por el campeonato obtenido hizo generar una fuerte autocrítica puertas adentro del plantel, que quiere ponerle fin de una vez por todas a este mal pasar. Y nada mejor que un compromiso complicado para medir en dónde está parado realmente el elenco de Sarandí.


Para visitar mañana a San Lorenzo, Gustavo Alfaro moverá varias fichas. No tocará la línea de fondo y por el suspendido Carlos Carbonero (expulsado ante River) irá Diego Torres en la banda derecha del mediocampo; mientras que en la zona central reaparecerá Jorge Ortiz, capitán y ex "cuervo", quien regresará después de haber purgado una fecha por acumulación de tarjetas, en lugar del chileno Espinoza.


Y las novedades más importantes pasan por el ataque. Saldrá el joven Darío Benedetto y para acompañar a Pablo Lugüercio como punta, estará desde el minuto cero el chileno naturalizado Gustavo Canales o Emilio Zelaya. El DT los evaluará, ya que ambos padecieron lesiones que los marginaron del campo en los últimos tiempos y ubicará de movida al que note mejor respecto a lo físico. El ex River, todavía no debutó con Arsenal por un problema en una de sus rodillas, mientras que el tucumano ya dejó atrás un desgarro.


Los nombres para salir mañana desde las 16.15 al Nuevo Gasómetro e intentar cortar la racha de cuatro encuentros sufriendo derrotas serán entonces: Cristian Campestrini; Martín Nervo, Lisandro López, Diego Braghieri, Damián Pérez; Diego Torres, Iván Marcone, Jorge Ortiz, Nicolás Aguirre; Pablo Lugüercio y Gustavo Canales o Emilio Zelaya.