Radiografía de los cárteles mexicanos de droga

Los cárteles de Sinaloa, el Golfo y La Familia formaron la Nueva Federación. Aunque sin vínculos de amistad,  la asociación busca quitarle el control del tráfico de drogas a Los Zetas

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El informe realizado por la organización estadounidense Stratfor detalla un mapa en el que ubica las zonas que ocupa cada organización delictiva en el país y cuáles son sus posibilidades de "exportar" sus comandos y sicarios.

El cártel de Los Zetas es el que tiene mayor dominio territorial de México. Controlan los estados de Quintana Roo, Yucatán, Campeche, Tabasco, Veracruz, Tamaulipas, Nuevo León, la mitad de Chihuahua, parte de Chiapas y San Luis Potosí, y diversas localidades de Durango, Oaxaca y Zacatecas. Además, manejan la parte norte y centro de Guatemala. A fines de noviembre, un comando de Zetas liberó a un narco mexicano que esta preso en la capital guatemalteca (ver nota relacionada). Este grupo está acusado, entre otros ataques, de haber fusilado a 72 migrantes centroamericanos en Tamaulipas cuando intentaban cruzar la frontera con los Estados Unidos.

El de Sinaloa maneja parte del violento Chihuahua (donde está ubicada la peligrosa Ciudad Juárez), Durango, Sinaloa, Nayarit, y ciertas zonas de Jalisco, Guanajuato, Zacatecas, Chiapas, Sonora y Baja California. La DEA asegura que este grupo ya está instalado en Costa Rica (ver nota relacionada).

El informe ubica al cártel del Pacífico Sur como dueño de Sonora y con mucha presencia en Jalisco y Colima. Incluso, maneja puntos clave del Distrito Federal. Esta organización delictiva recluta jóvenes sicarios, el caso más conocido es el del "Ponchis". Un niño de 14 años que presumía de sus asesinatos por Internet (ver nota relacionada).

A La Familia se lo ubica en Michoacán, con alguna presencia en los vecinos estados de Guanajuato y Guerrero. Este cártel extorsiona bandas musicales y lava dinero con la exportación de shows (ver nota relacionada). Además, reivindica la matanza de 20 turistas en Acapulco: los enterraron, a muchos de ellos, aún vivos, en una fosa común (ver nota relacionada).

La Nueva Federación está en alerta. Sucede que Los Zetas están dispuestos a copar todo el país y cada organización delictiva quiere, por lo menos, mantener su zona. Según el informe, "Los Zetas aparecen preparando un asalto para recuperar el territorio perdido (Reynosa, Nuevo Laredo y Monterrey), aunque el despliegue de fuerzas federales en la región posiblemente retrase o altere sus planes por una ofensiva anticipada".

"Con las elecciones de 2012 acercándose, los niveles sin precedentes de violencia resultan inaceptables para Felipe Calderón, especialmente desde que ha hecho de la seguridad el centro de su presidencia", analiza el documento de Stratfor. Además, afirma que la única solución para México es "que todos los cárteles sean decapitados".

Como tal situación "parece imposible", la organización estadounidense propone "restaurar el equilibrio de poder entre estas organizaciones criminales" para poder reducir la violencia.

El informe ve con buenos ojos el contrapeso generado por la alianza narco como un posible freno para Los Zetas. Una estrategia polémica que el gobierno mexicano decidirá si finalmente acuña. Como conclusión, asegura que Calderón "llegó a su límite y que no tiene los recursos para contener la acción de los cárteles de las drogas". Lo que para esta organización estadounidense se traduce en la necesidad imperiosa de "ampliar la participación de gobiernos extranjeros".