Río de Janeiro: la policía invade la favela Alemão en busca de narcotraficantes

Vehículos blindados y helicópteros de la Policía Militar, nacional y civil, junto con el Ejército irrumpieron en el complejo marginal ubicado al norte de la ciudad. Entre 500 y 600 traficantes rechazaron el ultimátum de las autoridades

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"No existe la más mínima posibilidad de que los traficantes puedan ganar esta guerra en Alemão ", aseguró el jefe de la policía militar Sergio Duarte, en referencia a la favela bloqueada.

El Complexo do Alemão es un gigantesco núcleo de barrios marginales en el norte de Rio de Janeiro, bastión histórico del narcotráfico. Lo controla el sanguinario Comando Vermelho, uno de los tres grupos criminales cariocas más temidos.

Al menos 46 personas murieron en la ola de violencia urbana desde que comenzó la ofensiva para expulsar a los delincuentes.

Tras cercar Alemão, el lugar en donde se refugiaron los narcotraficante que huyeron de la favela Vila Cruzeiro, invadida por las autoridades a comienzos de semana, la policía instó a los delincuentes a que se entreguen, y para ello dispusieron de un camión blindado en el lugar para aquellos que decidan hacerlo.

"Estamos en posición para invadir Alemão en cualquier momento. Es mejor que se rindan ahora y entreguen sus armas mientras aún hay tiempo, porque cuando invadamos, será más difícil", afirmó Duarte, en un anticipo de lo que puede ser la ofensiva principal para tomar el control de la favela.

Las autoridades anunciaron la batalla como parte de un esfuerzo mayor por pacificar la ciudad antes de los Juegos Olímpicos del 2016.

En los últimos días, las pandillas de traficantes han resistido incendiando cerca de 100 autos y autobuses, además de disparar a la policía con armas automáticas.

La policía dijo en la noche del sábado que había capturado al menos a 15 personas que intentaron romper el cordón, incluidos dos sospechosos de ser líderes de las bandas criminales.

La más reciente ola de violencia elevó algunas dudas sobre si la ciudad es suficientemente segura para recibir la Copa Mundial de fútbol del 2014 y las Olimpiadas del 2016, pero las autoridades deportivas señalaron que confían en las medidas de seguridad del gobierno.