Un argentino creó un aparato para detectar cartas con ántrax

El investigador Gustavo Castellano patentó el dispositivo en España. Detecta sustancias tóxicas mediante sensores térmicos y fue realizado para frenar el terrorismo postal 

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 Walter Silva (Fotomontaje) 162
Walter Silva (Fotomontaje) 162

El inventor, Gustavo Castellano, presentó la patente durante una rueda de prensa en la ciudad española de Vigo. Allí recordó que el terrorismo postal se puede perpetrar con sustancias que es posible conseguir "en un supermercado, en una ferretería o en una tienda de jardinería".

El aparato se denominada "Unidad de Control Automático" e impide que una carta con fines terroristas "llegue a manos de la víctima y pueda ser abierta". Utiliza una tecnología basada en termografía por infrarrojos, de modo que capta la energía térmica que emiten determinadas sustancias y que es invisible al ojo humano, publica el sitio Rosario3.

Permite detectar si una carta o paquete tiene en su interior agentes tóxicos como el ántrax, venenos e incluso sustancias inocuas con el objetivo de desarrollar acciones psicoterroristas.

Según Castellano, lo bueno de esta tecnología es su "versatilidad", dado que dispone de sensores láser que, tal y como detalló, El investigador argentino resaltó que los sensores de su aparato "han sido probados hasta en la NASA (agencia espacial de Estados Unidos)" y agregó que se trata de "tecnología de punta" que puede ser utilizado en organismos públicos o privados, embajadas u organismos oficiales para "frenar el terrorismo postal".

"Con este dispositivo, evitamos el acto criminal y que componentes como el amoníaco, el cloro en polvo o pesticidas, causen daños irreparables en las personas a las que se dirige una carta de este tipo", manifestó el inventor.

La "Unidad de Control Automático" ha sido desarrollada por Gustavo Castellano en colaboración con la empresa Disgapre, firma especializada en robótica.

El aparato recoge las cartas con sustancias en su interior en un compartimento blindado que requiere una llave especial para su apertura. Asimismo, una pantalla indica al usuario del dispositivo qué tiene que hacer una vez se ha detectado el paquete peligroso.

El sistema, fruto de años de investigación, tuvo un costo de 50.000 euros (68.000 dólares), aunque, por el momento, sus promotores no han desvelado el precio que tendrá cada unidad.