Indemnizan a un vecino con 100 mil pesos porque un árbol se metió en su casa

La Cámara Civil condenó al gobierno porteño a pagar esa suma a un hombre porque su vivienda corre peligro de derrumbe a causa de las raíces de un árbol de la vereda. La defensa negó las acusaciones y culpó a la "antigüedad" de la construcción

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"El desprecio por la vida e integridad de los habitantes de la ciudad" de Buenos Aires fue una de las críticas apuntadas por la Sala G del Tribunal, al hacer lugar al reclamo del vecino y decidir el pago de 100 mil pesos por parte de las autoridades.


El hecho se suscitó luego de las roturas de la vereda que provocaron las raíces de un árbol plantado frente a Bernaldez 1190 esquina Murature de esta Ciudad.



En 2000 y 2003, el vecino, dueño de la propiedad, advirtió sobre la situación y ya en ese momento había dado cuenta de

"fisuras en la pared del frente, losa, cielorraso, pared opuesta al frente, medianera, cielorraso de la cocina y ambos laterales de la cocina; el levantamiento del piso del living, el curvado en un plano vertical de la reja de la ventana en el frente y el curvado hacia arriba de la carpintería metálica del antepecho".


Según la opinión de un perito ingeniero, la cual fue incorporada al expediente, "la gravedad de las fisuras, además de los problemas edilicios provoca estéticos, filtraciones por rotura de capas aislantes, y funcionales por deformaciones de los planos del piso y carpinterías, (lo cual) genera en la actualidad la

posibilidad de derrumbe parcial en el living-comedor

".



Al intentar evitar ese riesgo, fue convocada la Guardia de Auxilio del Gobierno porteño, que

por apuntalar el living le exigió al dueño de la propiedad la suma de 365,48 pesos más intereses

, aunque luego, al exponer sus argumentos contra el pedido de indemnización,

negó haber realizado alguna tarea.


En su voto, que fue compartido por los camaristas Carlos Belucci y Carlos Carranza Casares, la jueza Beatriz Areán consideró que el Gobierno porteño "según su posición defensiva,

no apuntaló nada, pero ha decidido cobrar al vecino por el apuntalamiento que nunca hizo

".



"­¡Vaya formar original de administrar! ... Realmente, todo este obrar es muy lamentable, aunque ya nada debe sorprenderme al cabo de un cuarto de siglo de estar juzgando el proceder del ente que gobierna la ciudad en la que vivo"

, señaló la magistrada.



"La demandada negó todo, hasta lo innegable y, lo ás grave, es que lo sigue haciendo aún hoy en los agravios"

, agregó.



Es su defensa, el Gobierno había asegurado que "dado el ancho de la vereda no es posible la invasión de las raíces, que nunca llegan hasta las propiedades", y

atribuyó el incidente "a la antigüedad de la propiedad y no a la acción de las raíces".


"Al afirmar que las raíces nunca pueden invadir la propiedad frentista, porque después de un pequeño recorrido, pierden capacidad de crecimiento, muriendo, indirectamente se está diciendo que, hasta Papiniano, Ulpiano y Gayo y los autores de la ley 28, título 15 de la Partida Séptima del Rey Alfonso

eran una sarta de ignorantes que perdían su tiempo legislando o comentando normas relativas a la invasión de las raíces de los árboles en el fundo vecino, cuando se trataba de hechos imposibles

", enfatizó la jueza.



Además, aseguró que los árboles

"son bienes del dominio público municipal"

y "el cuidado, mantenimiento y conservación de los que circundan las calles y paseos de la ciudad configura

un servicio público a cargo de la Municipalidad.

Por ello, en tanto guardián jurídico y siempre que no medie caso fortuito,

debe responder por el daño ocasionado por caídas totales o parciales sobre bienes de los particulares

".



También la Cámara repartió críticas a los abogados representantes del Gobierno porteño

por haber cuestionado la pericia técnica

realizada por el ingeniero Moisés Dolinko, ya fallecido.



"Los letrados de la Procuración General de la Ciudad de Buenos Aires no se tomaron el trabajo de asistir a la práctica del peritaje en el inmueble, ni siquiera enviaron a un consultor técnico"

, agregó.



"No saben de qué se trata ni intentan averiguarlo, pero igual lanzan improperios, ofenden y deshonran... Total, es seguro que ellos no habitan como los actores en una casa en estado de semidestrucción"

, concluyó.