El trágico destino de los pasajeros del vuelo 447

Veraneantes, parejas de luna de miel, hombres de negocios y hasta un príncipe viajaban a bordo del Airbus de Air France que desapareció en el Océano Atlántico 

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 AP 162
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El vuelo Río de Janeiro-París llevaba 228 personas de las que aún hoy no se conoce su paradero, en su mayoría franceses y brasileños, pero también españoles, alemanes y dos argentinos. Veraneantes, parejas de luna de miel, hombres de negocios y hasta un príncipe.

Uno de los pasajeros es el príncipe Pedro Luis de Orleans y Bragança, cuarto en la línea de sucesión del emperador de Brasil.
El joven de 26 años es uno de los descendientes directos de Pedro II, que fue el segundo emperador de Brasil y que gobernó el país durante casi 50 años hasta ser depuesto en 1889 con la implantación del régimen republicano.

La mayoría de los descendientes de Pedro II aún vive en Brasil pese al origen portugués de la familia real y varios tuvieron gran actividad política cuando el país celebró en 1993 un referendo en el que los electores fueron convocados para definir si querían permanecer en el régimen republicano o restaurar la monarquía.

Además del príncipe, en el vuelo viajaban empresarios, ejecutivos, médicos y políticos como Luís Roberto Anastácio, presidente de la compañía Michelin para América del Sur; Erich Heine, presidente del consejo de administración de ThyssenKrupp Companhia Siderúrgica do Atlântico (CSA); Antônio Gueiros, director de informática de Michelin; Christin Pieraerts, funcionaria de Michelin Francia; Roberto Corrêa Chem, célebre cirujano plástico, que volaba junto con su mujer y su hija. También viajaba Marcelo Parente, jefe de gabinete del alcalde de Río, que iba de vacaciones con su mujer.

La petrolera brasileña Petrobras contaba con tres funcionarios en el vuelo: el gerente en Irán, Eduardo César Moreno; la asesora de la presidencia Adriana Francisco Siujs, y el ingeniero Hilton Jadir Silveira Souza.

El único tripulante brasileño del Airbus A330-200 había viajado a Brasil para comparecer al entierro de su padre. El comisario de vuelo Lucas Gagriano Juca, de 24 años, había llegado hace dos semanas a Río de Janeiro para las exequias de su padre.

Entre los pasajeros hay 10 empleados franceses de una empresa distribuidora de material eléctrico, la sociedad CGED, que habían ganado un viaje a Brasil en recompensa de sus buenos resultados. La tragedia afectó a 26 nacionalidades que se encontraban a bordo. Alemania tiene a bordo a Moritz Kock y a Erich W. Heine, dueños del grupo industrial ThyssenKrupp.

Una historia de amor que envuelve a esta tragedia
Una pareja de españoles viajó a Río a pasar la luna de miel, pero decidió regresar en vuelo separados. Ella es unos de los pasajeros del avión de Air France.

Ana Negra Barrabeig, de 28 años, y Javier Álvarez Quero, de 38 años, vivían en Dubai, se casaron y viajaron a Brasil para su luna de miel. Ella decidió viajar a París para visitar a su familiar en Barcelona.