La reacción de la Iglesia paraguaya

El Episcopado local se reunirá hoy para analizar la conducta del presidente Lugo, quien ayer reconoció haber tenido un hijo con una mujer con la que mantuvo relaciones cuando aún era obispo

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 Ap 162
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Según informa el diario local ABC en su edición digital, el encuentro se celebrará a las 8:30 y los obispos que componen el Consejo Episcopal "seguro que traten la situación que se plantea" con el anuncio de Fernando Lugo, quien siendo obispo de San Pedro mantuvo relaciones con Viviana Carrillo, madre de Guillermo Armindo, de dos años.

El anuncio del presidente paraguayo ha sido criticado por algunos obispos, mientras que otros elogiaron su valentía por reconocer los hechos. Según la prensa local, tras la decisión del ahora presidente de abandonar la jerarquía eclesiástica para lanzarse a la política, el anuncio de su paternidad fue "un balde de agua fría sobre la jerarquía" de la Iglesia paraguaya.

El Consejo Episcopal Permanente está presidido por monseñor Pastor Cuquejo, como presidente de la Conferencia Episcopal Paraguaya, y lo integran monseñor Claudio Giménez, monseñor Ignacio Gogorza, monseñor Adalberto Martínez, monseñor Mario Melanio Medina y el obispo Celso Yegros, de Carapeguá.

En opinión de monseñor Gogorza, ex presidente de la Conferencia Episcopal Paraguaya, el anuncio de Lugo "es una bofetada a la Iglesia", aunque reconoció su "gesto de hombre" al asumir la paternidad del niño. Pero el religioso lamentó la falta de sinceridad del ahora presidente, quien según él, siempre negó haber mantenido una conducta desordenada.

Por otra parte, tras instar a Lugo a que se responsabilice de su hijo, de su alimentación y de su educación, pidió a los fieles que no piensen que el caso del ahora ex obispo es general. "Queremos ser célibes para toda la vida y somos la mayoría quienes mantenemos esta disciplina", aseguró.

Por su parte, monseñor Mario Melanio Medina, amigo personal del mandatario, consideró que éste hizo un "acto de valentía y de sinceridad". "Más vale tarde que nunca, es una cuestión muy privada y personal de él. Solamente la verdad nos hará libres, dice la escritura", declaró.

Sobre las posibles sanciones de la Iglesia Católica, el obispo consideró que no existirán porque Lugo "ya no es obispo, llegó por una concesión de la Santa Sede al estado laical". En cuanto a la castidad y el celibato, consideró que son opcionales.