Reclaman justicia por asesinato de un joven de 52 puñaladas

Matías Repossi fue asesinado en la casa de su ex novia. Por el hecho sólo está detenida la actual pareja de la chica. Hoy habrá una marcha en Caballito para repudiar la impunidad en el caso, dijo la madre de la víctima a C5N

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El 7 de agosto, Matías Repossi (16) fue asesinado de 52 puñaladas en la casa de su ex novia, Camila Belén García, con quien tenía una hija. Según relató Estela Maris Rodríguez, la madre del joven, a C5N, por el crimen está detenido Nicolás Marineli, actual pareja de García, pero aún falta que se detenga a otros presuntos implicados.

Ayer por la noche, Rodríguez narró que el día de su desaparición y posterior asesinato, Matías recibió una llamada de su ex novia, con quien se había distanciado pese a tener una hija en común, para que fuera hacia su casa. Al llegar al lugar, el joven recibió un mazazo en la cabeza y comenzó a forcejear con Marineli, autor del golpe.

Luego, según el relato de la madre y la autopsia que se le practicó a la víctima, entre varias personas sujetaron a Matías y lo golpearon, para después apuñalarlo en 52 oportunidades, incluso con un destornillador. "Tuvo 15 cortes en la cabeza, le vaciaron las axilas, la ingle, la cuarta vértebra, le clavaron un cuchillo en la séptima vértebra, en la clavícula, en el cuello, le fracturaron la nariz, y le cortaron una vena en el estómago que le propicio la muerte", contó la madre.

Minutos después, dijo que Luciano Salinas (17), otro de los implicados, pero que no se encuentra detenido, declaró que "trasladó el cuerpo en una bolsa de residuos, desde el ascensor hasta el garaje, lo depositó en el auto y lo tiró en Parque Patricios".

Al momento de explicar la saña con que mataron a su hijo, Rodríguez contó que había problemas entre Repossi y García cuando el joven dejó de tolerar la actitud de su pareja, aunque la siguió viendo por la niña que habían traído al mundo. De todas formas, recordó, no pudieron ver a la bebé por siete meses, hasta que acordaron un régimen de visitas, aunque la adolescente seguía reclamando más dinero para que tanto el padre como la abuela de la recién nacida pudieran estar con la criatura.

"Basta a la impunidad, basta de que los asesinos estén en la calle y yo tenga a mi hijo en un nicho destrozado y que yo tenga que andar con custodio y mi familia con miedo, mientras ellos caminan como si nada hubiera pasado. Era mi único hijo, no tengo más a nadie", lloró Rodríguez.