Los secretos de la "guerra civil" entre McCain y Palin

 

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 AP 162
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Según The New York Times, el candidato republicano y su vice apenas se hablaban y sus equipos de campaña estaban enfrentados. Hubo malestar cuando ella dijo que se veía "como presidenta en ocho años".

Dos días después de la elección de Barack Obama como presidente de los EEUU, comenzaron a aflorar detalles sobre la compleja y distante relación entre John McCain y la aspirante republicana a la vicepresidencia, Sarah Palin.

Según publicó The New York Times, hubo una especie de "guerra civil" en plena campaña electoral. El momento más delicado surgió a partir de las declaraciones de Palin, por teléfono a un imitador del presidente francés, Nicolas Sarkozy. La gobernadora de Alaska fue engañada por la voz apócrifa y reconoció que se veía "como presidenta en ocho años"?.

La entrevista de Palin no gustó para nada en el equipo de campaña de McCain, llegando a producir un cortocircuito en el seno de la formación. El senador de Arizona vio con muy malos ojos las ambiciones políticas de su número dos, que antes de su ofrecimiento a la campaña republicana era una gobernadora ignota de la política norteamericana.

La distancia entre McCain y Palin pudo comprobarse cuando el veterano de Vietnam reconoció la derrota en las elecciones el martes por la noche noche. Durante su discurso, el senador sólo nombró a la gobernadora en una sola ocasión.

Pero las tensiones surgieron desde mediados de septiembre, recuerda la crónica del diario neoyorquino. El equipo de campaña de McCain se enfrentó al de la gobernadora de Alaska por la gran cantidad de dinero que se destinó para retocar su imagen (150.000 dólares). Hasta abogados de McCain pidieron cuentas al equipo de la gobernadora sobre el dinero gastado.

El matutino también destaca la preocupación de los asesores de McCain que se dieron cuenta que Palin, en realidad, era una piedra en el camino hacia la Casa Blanca. Las controversiales declaraciones sobre política internacional, o los errores sobre las atribuciones como posible vicepresidenta, deterioraron la imagen de la candidatura republicana, según reconocieron allegados de McCain.