Si está por alquilar, tenga cuidado con la garantía

Los delincuentes idearon una nueva metodología para atrapar a todos aquellos que buscan un inmueble en Capital Federal y no cuentan con un aval porteño que los proteja. Los detalles de la trampa

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El ingenio parece no tener fin, al menos entre los delincuentes. Infobae.com detectó una nueva -y, claro está, fraudulenta- metodología para atrapar incautos que no cuentan con un garante porteño al momento de alquilar un inmueble en la Ciudad de Buenos Aires.

Los estafadores actúan de la siguiente manera: durante varios días de la semana, publican avisos clasificados en los principales diarios del país, ofreciendo alquilar un departamento de uno o dos ambientes sin la necesidad de una garantía y a un precio irrisorio, teniendo en cuenta los valores que se manejan en el mercado. Así, los inmuebles que se publicitan cuestan entre $520 y $790 mensuales, y en su mayoría están ubicados en barrios como Palermo, Belgrano, Caballito, Barrio Norte o Almagro.

Sin embargo, no se consigna la dirección del departamento. Simplemente aparece un teléfono para realizar la consulta.

Cuando el interesado se comunica, lo primero que le preguntan es si cuenta con un aval de Capital Federal. Si la respuesta es afirmativa, contestan que no pueden ayudarlo porque lo que ellos hacen es ofrecer garantías. Ahora, si la respuesta es negativa, bingo.

Y luego, la trampa: el futuro cliente se acerca al lugar pautado, una oficina pequeña, donde una persona le ofrece, a cambio de una cifra cercana a los $150, salirle de garante de una serie de propiedades. Pero lo que el incauto no sabe es que esos departamentos en alquiler fueron copiados al azar del mismo diario.

Los estafadores le entregan un papel con los datos personales de su supuesto aval y una fotocopia de una escritura a cambio del pago.

Después, lo que sigue es el rechazo rotundo. Si el futuro inquilino se presenta ante un dueño que desea alquilar su propiedad sin intermediarios, inmediatamente éste le va a aclarar que él no pactó nada con ninguna "red de garantes", y no va a aceptar el aval.

Peor aún, si se acerca a una inmobiliaria -porque los estafadores las sugieren-, el perjuicio económico será mayor, ya que también perderá el dinero que el estudio le pida para realizar las averiguaciones sobre la garantía. Cuando constate que por la misma propiedad se pidieron decenas de informes, confirmará que se pagó por ella y desacreditará al portador.

El problema radica en que, más allá de los oportunistas de turno que buscan sacar ventaja comprando un aval, la mayoría de las personas que se acercan a estos "intermediarios" provienen de distintas provincias del interior del país: para ellos, alquilar un inmueble en Capital Federal con una garantía porteña es una tarea prácticamente imposible, y desconocen que este tipo de maniobras es ilegal.

Según explicó Silvano Geler, titular de la empresa homónima, a Infobae.com, "lo que existe es el seguro de garantía, que son grandes empresas que se encargan del aval. Pero no todos los dueños los aceptan".

Destacó también que son muchísimos los casos en los que las inmobiliarias dan marcha atrás a los trámites iniciados por posibles inquilinos, cuando corroboran que, por una misma escritura, se han pedido cientos de informes. Porque no se trata sólo de garantías compradas, sino que también existen las apócrifas, las que constan sólo de una fotocopia sin valor, etcétera.

Además, no hay que desconocer que en muchos de los casos estas propiedades llegaron a manos de los estafadores gracias una trampa anterior, en la que por lo general ofrecen dinero a personas con pocos recursos a cambio de una copia de una propiedad inmueble.

"Como no hay créditos hipotecarios, en la medida en que la gente no puede comprar propiedades, sale a alquilar. Y la ley de alquileres no especifica nada con respecto a las garantías", agregó Geler.

Por eso, considera que "mientras la compra de garantías no esté penada en el código, este problema no se va a solucionar".