Remueven polémica frase del rito de conversión judío

El Papa Benedicto XVI ha decidido modificar una controvertida oración por laconversión de los judíos, en la que alude a la "ceguera" frente a la existencia de Cristo. También planean otros cambios

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Una fuente del Vaticano aseguró que espera que los cambios se anuncien antes del Viernes Santo de este año, el 21 de marzo, pero no tenía detalles, anunció el periódico Il Giornale. El Viernes Santo es el día en que los cristianos conmemoran la muerte de Cristo.

El Vaticano no efectuó comentarios oficiales sobre la información. El año pasado se levantó controversia cuando el Papa emitió un comunicado permitiendo un uso más amplio de la antigua misa latina, y un misal, o libro de oraciones, que fue retirado luego de las reformas del Concilio Vaticano Segundo, que se reunió entre 1962 y 1965.

La oración en latín del Viernes Santo pide a Dios que elimine el "velo" de los corazones judíos para que puedan reconocer a Jesucristo, y habla de la "ceguera" del pueblo judío.

Los judíos han pedido un cambio en la oración latina que, si se la deja como está, sería usada por varios cientos de miles de tradicionalistas que siguen el antiguo rito latino.

La mayoría de los 1.100 católicos del mundo usaría un misal posterior al Concilio Vaticano Segundo, que incluye una oración de Viernes Santo por los judíos, pero no hace referencia alguna a la "ceguera" judía sobre Cristo.

Las críticas más fuertes al decreto del Papa fueron de comunidades judías estadounidenses, y ha habido temores de que pueda surgir controversia durante la visita del Pontífice a Estados Unidos, a fines de abril.

El decreto de Benedicto XVI, emitido el 7 de julio, autorizó un uso más amplio del antiguo misal latín, una medida que católicos tradicionalistas demandaron durante décadas, pero que los judíos y otros grupos cristianos dijeron que podría ser un revés al diálogo inter-religioso.

La implementación del decreto ha sido difícil. El número dos del Papa, el cardinal Tarcisio Bertone, expresó recientemente que el Vaticano está preparando un documento sobre cómo debería introducírselo en todo el mundo.

Antes del Concilio Vaticano Segundo, la misa católica y las oraciones estaban llenas de un ritual elaborado dirigido por un sacerdote en latín, dándole la espalda a la congregación.

Muchos tradicionalistas extrañaban el sentido de misterio del rito latino y el canto gregoriano de siglos de antigüedad que iba con él. Algunos denunciaron las reformas del concilio, que incluyeron un repudio a la noción de culpa judía colectiva por la muerte de Cristo y exhortaron al diálogo con otras creencias.