Lula acordó con sindicatos la suba del salario mínimo

El presidente de Brasil firmó un acuerdo que incrementará el salario mínimo en 8,6%, y agregará presión sobre las finanzas públicas. El incremento supera la inflación del 2006. Lula asumirá su segundo mandato el próximo 1 de enero

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 AP 162
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Tras el escandaloso ?salariazo? que pretendieron otorgarse los legisladores brasileños, el presidente Lula avanzó ayer en un proyecto que beneficiará a los sectores más desfavorecidos en un país con grandes contrastes

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, firmó ayer un acuerdo con los sindicatos que incrementará el salario mínimo mensual en 8,6%, y agregará presión sobre las finanzas públicas.

El proyecto de ley, que requiere de la aprobación del Congreso, incrementaría el salario mínimo mensual a 380 reales (u$s176,30) en abril del 2007, desde el nivel actual de 350 reales. Se espera que este año la inflación supere ligeramente el 3 por ciento.

Lula dijo que el alza podría verse como un pequeño incremento, pero que significa mucho para las familias de bajos ingresos.

?Para una persona pobre, 30 reales a veces significa sobrevivir durante los próximos 15 días?, dijo Lula en la ceremonia de firma del acuerdo.

Los inversores siguieron de cerca las negociaciones sobre el salario mínimo para evaluar si el gobierno podrá mantener su dura disciplina fiscal.

Cada aumento de 1 real en el salario mínimo suma 200 millones de reales al gasto anual de seguridad social, de acuerdo a las estimaciones realizadas por Raul Velloso, un ex secretario del Ministerio de Presupuesto de Brasil.

El acuerdo fue un revés para el ministro de Finanzas, Guido Mantega, quien había propuesto un alza de 4,6 por ciento. Los sindicatos laborales, por su parte, solicitaron un aumento de 20 por ciento.

Lula pidió que no le hablen de crecimiento económico si ello no va acompañado de una mejor redistribución de la riqueza. En este sentido recordó que durante los años del gobierno militar, Brasil registró un crecimiento de su producto bruto interno (PBI) del orden de 13% al tiempo que el salario mínimo sufrió una desvalorización de 3,4 por ciento.

El reclamo por la baja tasa de crecimiento fue una constante de la oposición durante la campaña presidencial de cara a los comicios celebrados semanas atrás.

Lula aún está negociando una amplia alianza partidaria con la que pretende gobernar en su nuevo mandato y que, además de las fuerzas de izquierda que siempre lo apoyaron, incluirá formaciones de centroderecha como el mayoritario Partido del Movimiento Democrático Brasileño.