Falleció el ex arquero de Estudiantes Gabriel Ogando

Una de las grandes figuras entre 1939 y 1952, murió, a los 85 años, en la Capital Federal donde residía. Siempre se había desempeñado en el club platense

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El ex arquero de Estudiantes de La Plata Gabriel Ogando falleció hoy, a los 85 años, en la Capital Federal donde residía.

Ogando había nacido en La Plata el 22 de agosto de 1921 y toda su carrera deportiva la realizó en Estudiantes, cuya valla defendió durante trece temporadas, entre 1939 y 1952, completando 347 partidos.

Cuando arrancó el campeonato de 1939 en el arco "albirrojo" se alternaban Ramón Atilio Ledesma y Kiker Zanatta, pero en la segunda rueda de este torneo que ganó Independiente, en la 24ta. fecha se produjo el debut de Ogando. Fue el 1 de octubre en la cancha de 57 y 1, con empate 1-1 frente a Boca.

Ese día el equipo se integró con Ogando; E.Rodríguez y Palma; Blotto, Ongaro y Sbarra; Galarza, J.Gómez, Laferrara, Negri y Pellegrina.

Varallo abrió la cuenta para los xeneizes a los 5 minutos del primer tiempo e igualó Laferrara para los locales a los 12'.

Ogando debutó cuando sólo tenía 18 años y sus notables aptitudes le permitieron mantenerse en el club platense por espacio de trece temporadas.
En 1953 Estudiantes fue intervenido y el club prácticamente liquidó a todo su plantel, lo que motivó que Huracán contratara a cinco de sus jugadores.

Además de Ogando pasaron a la entidad de Parque de los Patricios el "Beto" Ricardo Infante, Manuel Pellegrina, Antonio Giosa y el zaguero Roberto Rodríguez.

En Huracán participó en 24 partidos, repartidos entre ese año y el siguiente. Y cerró su carrera futbolística en River Plate, siendo suplente de Amadeo Carrizo, pero no tuvo chance de jugar en el primer equipo "millonario".

Siendo titular indiscutido en Estudiantes fue convocado para la selección nacional y entre 1945 y 1952 jugó cinco partidos.

Ogando fue un arquero regular, con estilo y personalidad. Y a través de su extensa campaña consiguió el reconocimiento de la gente de Estudiantes, que lo consideraba uno de los grandes arqueros que tuvo el club, al tiempo que se le reconoció una conducta intachable como deportista.

Su desaparición física produjo una gran congoja en la familia "albirroja".
Sus restos son velados en la calle Carlos Calvo 1874, de la Capital Federal.
Fuente: Télam