Al Zarqaui, el terrorista que sembró miedo con decapitaciones

El líder de Al Qaeda en Irak, muerto hoy en un ataque aéreo, era buscado por los EEUU desde el 2003. El "emir" de Bin Laden estaba acusado de cometer atentados y asesinatos. En una oportunidad huyó sin que se percatasen de que se trataba de él

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 AP 162
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El líder fundamentalista jordano Abu Musab al Zarqaui, muerto en un bombardeo de los Estados Unidos, se había transformado en la principal obsesión de Estados Unidos luego de Osama Bin Laden, quien lo había nombrado "emir" en Irak luego de que le jurara lealtad en octubre de 2004.

Estados Unidos lo buscaba desde mediados de 2003, pero intensificó su persecución luego de conocerse ese juramento de lealtad.

En octubre de 2004, Estados Unidos llevó a cabo una ofensiva contra la ciudad iraquí de Falluya, al oeste de Bagdad, supuestamente para capturarlo, pero el jordano pudo huir de esa ciudad, si es que realmente estuvo en ella, lo cual nunca pudo comprobarse.

El cerco se estrechó especialmente a finales de 2004, cuando el entonces viceministro del Interior de Irak, general Hussein Kamal, aseguró que las fuerzas de seguridad de su país habían logrado capturarlo cerca de Falluya.

Sin embargo, todo duró poco, ya que Al Zarqaui logró escapar porque no se habían percatado de que se trataba de él.

Posteriormente, el 20 de febrero de 2005, las tropas estadounidenses llegaron a creer que habían logrado capturarlo después de interceptar su vehículo cerca del río Eufrates.

Una vez más se trataría de una decepción para las tropas invasoras, ya que los detenidos fueron su conductor y otro colaborador, a quienes le confiscaron un ordenador personal de Al Zarqaui y varias pistolas y municiones.

En mayo de 2005, un comunicado por Internet de su grupo informó de que Al Zarqaui había resultado herido en un enfrentamiento con tropas estadounidenses y había sido trasladado a un hospital fuera de Irak.

Días más tarde, otro comunicado indicó que el jordano se encontraba bien y había regresado a Irak, noticias que nunca fueron confirmadas por fuentes independientes.

Al Zarqaui estaba acusado de secuestros, atentados suicidas y asesinatos y se había convertido en el miembro de Al Qaeda más buscado, junto al líder supremo de esa red, Osama Bin Laden.

Estados Unidos había ofrecido 25 millones de dólares por su captura, la misma cantidad que por Bin Laden.

Entre los ataques más mortíferos reivindicados por Zarqaui figuran el triple atentado contra hoteles de Ammán, Jordania, del 9 de noviembre pasado, en el que murieron 60 personas, y un ataque suicida contra un centro de reclutamiento policial en Hillah, sur de Bagdad, en febrero de 2005, que mató a 125 personas.

También se declaró autor de una serie de atentados con coche bomba que mató a 60 personas en las ciudades santas chiitas de Nayaf y Kerbala el 19 de diciembre de 2004, así como del secuestro y decapitación, en septiembre de ese mismo año, de un ingeniero británico y dos ingenieros estadounidenses.