Tony Blair "mató" a Margaret Thatcher

El primer ministro británico se adelantó a la muerte de la ex gobernante y expresó que desearía se realicen funerales de Estado para cuando la baronesa conservadora fallezca. Lo criticaron desde el Laborismo

Guardar
  162
162

Tony Blair consideró que la ex "Dama de Hierro", que gobernó el Reino Unido entre 1979 y 1990, debería tener el primer funeral de Estado desde la muerte del ex premier conservador Winston Churchill, en 1965.

Un grupo de funcionarios del gobierno británico trabajó durante meses en los detalles de ese plan, aunque Thatcher no sufre enfermedades terminales, informó el periódico Scotland on Sunday.

El laborista Blair es conocido en Gran Bretaña por ser un admirador de Thatcher, especialmente por haber ayudado al fin de la Guerra Fría y terminar con la dominación de los sindicatos en la industria británica, informó la agencia italiana ANSA.

Sin embargo, sus oponentes la recuerdan por ser una gobernante rígida que llevó al país a tener altos niveles de desempleo y pobreza, al decline de las industrias tradicionales y la reducción de las libertades civiles.

Según declaró un diputado laborista al periódico escocés, la propuesta demuestra que Blair y sus consejeros en la residencia oficial de Downing Street "han perdido finalmente todo contacto con la realidad".

La propuesta provocó críticas de expertos constitucionales, para quienes ese tipo de homenajes sólo están reservados para miembros de la realeza o políticos "que salvaron al país en tiempo de necesidad".
 
Además, ese plan fue criticado por varios ministros laboristas, que no consideran apropiado un funeral de Estado para la ex premier conservadora.

Ian Davidson, parlamentario por Glasgow, declaró que la propuesta de funeral de Estado para Thatcher no será bien recibida por el Laborismo.

"Churchill por lo menos fue una fuerza de unificación. Thatcher fue, por el contrario, una influencia de divisiones", dijo.

Tras las muertes de los ex primeros ministros Harold Wilson, Jim Callaghan y Edward Heath el gobierno no autorizó funerales de Estado, aunque sí misas cortas en Westminster.