Se terminó la monarquía absolutista en Nepal

El Parlamento de ese país aprobó ayer por unanimidad una moción histórica que recorta drásticamente el poder del rey Gyanendra y rebaja su imagen política, religiosa y militar, frente a un pueblo cansado de sus devaneos

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EFE.- La resolución, iniciativa de los siete grupos de la alianza gobernante, convierte a Gyanendra en un monarca constitucional sin control del Ejército, con responsabilidad penal y civil frente a los tribunales y obligado a tributar al fisco.

Esta es la contundente respuesta del nuevo Gobierno de Nepal a un monarca que en dos ocasiones tomó el poder absoluto del país y dirigió a su antojo los destinos y la hacienda de su pueblo desde febrero de 2005 hasta la revuelta popular de finales de abril.

La moción aprobada ayer suprime la posición del monarca como "comandante supremo del Ejército", hasta ahora bajo su mandato directo, con lo que el poder de Gyanendra se ve totalmente mermado.

A partir de ahora las Fuerzas Armadas, que dejarán de llevar el adjetivo de "reales", estarán bajo control del Parlamento, que será el encargado de elegir un comandante en jefe para sus tropas.

La resolución aprobada ayer establece que el rey nepalí podría ser llevado ante los tribunales en caso de que "actúe contra la ley", algo impensable de acuerdo con la obsoleta Constitución por la que se regía el pueblo nepalí hasta ahora.

Gyanendra será obligado además a pagar impuestos como cualquier otro ciudadano y su asignación monetaria, así como el uso de las instalaciones propiedad del Estado, serán determinadas por el Parlamento.

La moción declara además a Nepal como un Estado secular, por lo que dejará de ser un "Reino hindú" como hasta ahora era denominado, y rebaja la categoría del rey desde el punto de vista religioso, pues hasta ahora era considerado la reencarnación del dios Vishnu.

Los siete partidos de la alianza gobernante llegaron al poder a finales de abril después de una revuelta popular de 19 días contra el absolutismo de Gyanendra, por lo que el primer ministro, Girijad Prasad Koirala, señaló ayer ante el Parlamento que la moción aprobada "ha sido escrita con la sangre de los mártires".

El octogenario Koirala no pudo presentar hoy la moción ante la Cámara "porque mi salud no es muy buena" y tuvo que delegar en el portavoz del Parlamento, pero previamente señaló que desde ahora "la fuente de poder del Estado recae en el pueblo".

La moción garantiza al Parlamento el control total de todos los poderes y cambia el nombre al Ejecutivo, que de llamarse el Gobierno de su Majestad para Nepal, ha pasado a denominarse Gobierno de Nepal.

Además, señala a la Cámara como responsable para la convocatoria de elecciones por una Asamblea Constituyente.

El debate y aprobación de esta declaración estaba prevista para este martes pero su retraso, decidido por Koirala, provocó fuertes protestas en Katmandú, en las que se quemaron varios vehículos.
El primer ministro consideró que era mejor esperar a que primero fuese aprobada por el Gobierno.

En la entrada de la Cámara Baja, grupos de ciudadanos se reunieron ayer para impulsar al Parlamento de 205 representantes a aprobar esta iniciativa, que deja las manos atadas a Gyanendra.

Además, un grupo de mujeres se manifestó a las puertas del Parlamento para demandar la igualdad de derechos entre ambos sexos y una mayor representación en la Cámara, que ahora no supera el 5 por ciento.

Después de este paso hacia una democracia monárquica, al Gobierno de Nepal sólo le queda llevar a cabo las negociaciones con la guerrilla maoísta para cerrar un conflicto que perdura desde 1996 y ha provocado la muerte de más de 12.000 personas.

Los rebeldes maoístas ya anunciaron que están dispuesto a negociar en un comunicado emitido por su presidente, Pushpa Kamal Dahal, conocido como Prachanda, y eligieron un grupo de tres representantes que serán los encargados de acudir a las conversaciones de paz con el Gobierno.