Tras seis meses desaparecido, lo dan por muerto y aparece con vida

Se trata de un administrador de edificios de Bahía Blanca, de 46 años, de quien misteriosamente no se sabía nada en el último semestre. Fue encontrado vivo por la policía en un campo de su padre

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José María Ferrari, de 46 años, desapareció el 14 de noviembre de 2005, luego de salir de su domicilio de la calle Tres de Febrero 293, en el barrio La Falda, de Bahía Blanca, luego de trasladar al colegio a uno de sus hijos y a su mujer al trabajo.

Horas después de su desaparición, la policía encontró el vehículo particular de Ferrari -un Fiat Spazio Patente WOX 541-, en la calle San Lorenzo al 2000 de esta ciudad, sin las llaves ni signos de violencia, y pocos metros de la sede de la Policía Científica.

Posteriormente, y pese la intensa búsqueda de personal policial por toda la ciudad y zona de influencia, el caso se tornó un verdadero misterio para los investigadores.

Tanto familiares como amigos de Ferrari coincidían, por aquellos días de noviembre del año pasado, en que el hombre -a quien algunos meses antes de su desaparición había sido separado de la administración de dos edificios en esta ciudad-, "tenía serios problemas económicos".

Se abrió entonces un abanico de hipótesis y conjeturas sobre su misteriosa desaparición, entre los figuraban un presunto secuestro, un atentado contra su vida, o bien, el abandono de la ciudad por propia voluntad. Con el correr de los días y los meses y ante la falta de noticias sobre su paradero, tanto su esposa como sus tres hijos lo creyeron muerto.

No obstante, el personal de la DDI de Bahía Blanca, no bajó los brazos, y siguió adelante con la investigación hasta que, a través de unas escuchas telefónicas, se determinó que el hombre se hallaba viviendo en un campo de la localidad de Saladillo, propiedad de su padre, Honorio Ferrari.

Según fuentes de la DDI de la ciudad de Bahía Blanca, de las escuchas telefónicas surgió una voz masculina que le pedía a la hija de Ferrari que le enviara un mail desde un locutorio a una casilla de mensajes. "Así se comprobó que Ferrari estaba en el establecimiento agropecuario 'Santa María', en el Kilómetro 168, de la ruta Provincial 205".

Agregaron que "el hombre llegó al lugar el último 30 de abril, día de su cumpleaños, se lo veía muy delgado -bajó unos 20 kilogramos-, pero en buen estado de salud en líneas generales".

En tanto Silvia Ferrari, esposa del administrador de edificios, reveló esta mañana por la emisora LU2 Radio Bahía Blanca, que su marido estuvo deambulando por la ciudad de Rosario durante todo este tiempo. "No sé cómo llegó a Rosario, pero sí sé que anduvo deambulando por las calles de aquella ciudad, y hasta cuidaba autos en las canchas de fútbol".

La mujer dijo que cuando su marido llegó al campo en Saladillo "su padre lo llevó a Buenos Aires para que lo revisaran, y luego lo trasladó nuevamente a la estancia. Ahora tengo que ir para allá para encontrarme con él y saber qué pasó", comentó la señora, quien dejó entrever que más allá de que el hombre apareció con vida, no es nada fácil para una familia reencontrarse con alguien a quien ya se daba por muerto.