Conmoción y misterio por el asesinato de un arzobispo en Venezuela

El cuerpo sin vida del subsecretario de la Conferencia Episcopal Venezolana, Jorge Piñango, fue hallado hoy en un hotel en el centro de Caracas con signos de haber sido estrangulado y con hematomas en el cuerpo

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(EFE).- La policía judicial venezolana indicó hoy que, según los resultados de la autopsia, el subsecretario de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), Jorge Piñango, murió por "asfixia mecánica" (estrangulamiento).

El comisario Vicente Alamo señaló a la prensa que los médicos forenses también encontraron "hematomas en la región occipital y nasal" y dijo que falta por conocer el resultado de los exámenes  toxicológicos.

Piñango, de 47 años, fue hallado muerto hoy en un hotel en el centro de Caracas poco después de que el arzobispo de Mérida y ex presidente de la CEV, Baltazar Porras, denunciase que había desaparecido el viernes.

El secretario de la CEV, Ramón Viloria, calificó de "extraña" la muerte del sacerdote y dijo que la Iglesia colaborará para su esclarecimiento.

Además, advirtió de que la CEV estará vigilante sobre el desarrollo de la investigación "en aras de la verdad y la justicia".

Versiones dadas a los medios por el personal del hotel indicaron que Piñango entró en el establecimiento con un joven de piel morena de unos 26 ó 28 años y vestido de civil, sin la indumentaria que caracteriza a los sacerdotes.

De acuerdo con lo señalado por los empleados, el cadáver del sacerdote estaba boca arriba, desnudo, con los calcetines puestos y junto a una caja de medicamentos.

La policía señaló que sigue el rastro de la camioneta que conducía Piñango, registrada a nombre de la Conferencia Episcopal, y que fue hurtada por su acompañante, quien se inscribió en el hotel bajo el nombre falso de Antonio Rodríguez.

También se indicó que la tarjeta bancaria del sacerdote fue utilizada el sábado en una venta de licores.

El cardenal Jorge Urosa, que también es arzobispo de Caracas, señaló que las exequias y el entierro de Piñango se celebrarán en la ciudad de Barquisimeto, 320 kilómetros al oeste de Caracas, de donde es oriundo y reside su familia.

Según el registro del hotel, Piñango y su acompañante entraron hacia las 5.30 del sábado (9.30 GMT), cuando despuntaba el alba.

La recepcionista del hotel, Maigualida Zapata, relató a periodistas que el acompañante de Piñango dejó la habitación al atardecer del sábado.

Horas antes del hallazgo del cadáver, monseñor Porras dijo a periodistas que Piñango estuvo hasta la medianoche del viernes con unos familiares.

Añadió que se suponía que luego se dirigiese a la sede de la CEV, "pero desde ese momento no se tiene ninguna noticia de él".

El obispo de Barquisimeto, Tulio Chirivela, sugirió hoy que la muerte de Piñango fue resultado de la inseguridad y de los altos índices de criminalidad que existen en el país.