Las más sorprendentes historias de amor de los presidentes

El relato popular cuenta que Ronald Reagan dijo a su entonces futura mujer Nancy: "Debo tocarte o explotaré", en un arranque de amor. Un libro norteamericano narra todas las cartas y los piropos de los jefes de Estado a sus mujeres. Los halagos románticos de los presidentes

Guardar
  162
162
(EFE).-

Tras la máscara de tipos duros, muy ocupados y pendientes de los asuntos de Estado, los presidentes de los EE.UU. han guardado siempre algo de tiempo para ocuparse de su corazoncito y de sus relaciones con sus amadas.


 

En esta historia, como en la vida misma, abundan las infidelidades, los celos y las promesas de amor eterno, que el historiador Gerard W. Gawalt se ha encargado de recopilar en su libro: "Mi querido presidente: Cartas entre presidentes y sus esposas", reseñado en el diario "USA Today".


 

Desde la ampulosidad de los mandatarios de principios del siglo XX ("te adoro tanto que casi me parece una profanación tocarte", le decía Theodore Roosevelt a su mujer Alice Lee cinco días antes de casarse) hasta el piropo directo de Ronald Reagan a Nancy ("debo tocarte o explotaré"), los presidentes han explorado su ingenio a la hora de expresar su amor de cualquier manera imaginable.


 

Es de sobra conocida la importancia de las primeras damas en la imagen pública de los presidentes estadounidenses.


 

Tal vez a causa de esa influencia, George Bush padre le pidió a Barbara que se mostrase más cariñosa en la campaña de 1988 contra el candidato demócrata Michael Dukakis.


 

"Cariñito, por favor, mira cómo lo hacen Mike (Dukakis) y (su mujer) Kitty. Intenta acercarte de una forma más romántica ante la cámara. Yo estoy practicando la mirada amorosa", le decía el padre del actual presidente a su mujer en una carta.


 

A continuación, enmendaba esta pequeña reconvención echando mano de su catálogo de piropos al despedirse: "Tu querido pastelito cu cú. Te quiero, GB".


 

En otras ocasiones, fueron las mujeres quienes recogieron el testigo y se encomendaron a sus amados de una forma tan poética como la de Rachel Jackson: "Volaré en las alas del cariño más puro. Nunca he querido verte tanto en mi vida", le escribía en una pasional carta a Andrew Jackson, cuando éste peleaba contra los indios en la guerra de 1812.


 

Sin embargo, no todo han sido días de vino y rosas para los ocupantes de la Casa Blanca.


 

Lucretia Rudolph descubrió que su entonces prometido James Garfield le había sido infiel y se lo reprochó en una carta en 1857 cuando reflejó la posibilidad de convertirse "en una esposa no amada, ¡oh cielos!". De cualquier forma, se casaron y en 1881, al poco de tomar posesión, Garfield fue asesinado.


 

Mucho más condescendiente se mostraba Lady Bird, la mujer de Lyndon B. Johnson, con su mujeriego esposo. Consideraba sus aventuras como "una manchita en una tarta nupcial".


 

Puede que Johnson hubiese logrado la absolución tiempo atrás, cuando, a las pocas semanas de conocerse, le escribía a su mujer: "Esta mañana me siento ambicioso, orgulloso, enérgico y muy locamente enamorado de ti".


 

Gawalt es un historiador de la Biblioteca del Congreso que ha utilizado 184 cartas, telegramas y cables de los entre 4.000 y 5.000 que encontró entre los documentos de 23 presidentes guardados en esta institución o proporcionados por archivos familiares.


 

"Lo que me chocó fue qué temprano las esposas fueron importantes en las carreras de sus maridos. Hay un sinfín de mujeres tenaces entre estas parejas", explicó Gawalt.


 

Una de ellas era Mary Lincoln, que regañaba así a su marido en noviembre de 1862: "Una línea para decir que nos recuerdas de vez en cuando sería recibida con gratitud".


 

La separación, a causa de las guerras o el servicio militar, que muchas de estas parejas presidenciales tuvieron que soportar antes de casarse es una constante en la correspondencia.


 

A algunos, como Harry Truman, estas ausencias los condujeron a tener que arrepentirse de ciertas conductas poco sutiles.


 

"Yo, por supuesto, actué como un macho bruto", le dijo a Bess después de que ella lo visitase, tras una larga separación, en un campamento militar en Kansas.


 

Estas disputas domésticas acabaron muchas veces en una tierna reconciliación.


 

Louisa C. Johnson zanjaba de esta forma una de estas crisis con John Quincy Adams, allá por mayo de 1797: "Me enorgullezco de que nuestras diferencias hayan llegado a su fin".


Más Noticias

“Mamá, no te necesitamos”: La contundente frase por la que Cecilia Galliano decidió ser parte de ‘¿Apostarías por mí?’

La conductora platicó con Infobae México sobre su experiencia como analista en el reality

“Mamá, no te necesitamos”: La

“Nada de ser huevito de Paloma”: madre de Juan Daniel Oviedo lanza advertencia tras alianza con Paloma Valencia en Colombia

Juan Daniel Oviedo reveló el consejo que le dio su madre tras aceptar ser fórmula vicepresidencial de Paloma Valencia: “Nada de ser huevito”. El comentario se conoció luego de la Gran Consulta por Colombia

“Nada de ser huevito de

El gesto de respaldo de Flavio Briatore con Franco Colapinto tras quedar afuera de la Q3 del Gran Premio de China por una diferencia ínfima

El argentino no logró pasar a la última tanda de la qualy por apenas 0.005 y el directivo de Alpine salió a buscarlo para apoyarlo

El gesto de respaldo de

Franco Colapinto mejoró su nivel y largará 12° la carrera principal del Gran Premio de China de Fórmula 1: Gasly se clasificó 6°

El argentino quedó afuera de la Q3 por apenas 0.005, pero dejó sensaciones positivas luego de un mal arranque en el Circuito Internacional de Shanghái. Su compañero de Alpine tuvo una sesión brillante para iniciar en cuarta fila

Franco Colapinto mejoró su nivel

“Hemos recuperado ochenta cuerpos”: UBPD localiza 24 desaparecidos del conflicto en cementerio de Copacabana, Antioquia

La Unidad de Búsqueda recuperó 24 cuerpos de personas desaparecidas en el cementerio de Copacabana, Antioquia, como parte de un plan regional que busca esclarecer casos del conflicto armado en el Valle de Aburrá

“Hemos recuperado ochenta cuerpos”: UBPD